COMENTARIO

 2 Co 11,1-12,18 

Para contrarrestar la labor de sus enemigos, Pablo se ve obligado a hacer su propia apología, explicando la rectitud de su ministerio (11,7-15), los sufrimientos en su labor evangelizadora (11,21-33) y las visiones recibidas (12,1-10). Tener que comparar sus títulos con los de sus adversarios le repugna y por eso pide disculpas (11,1-6; 16-21; 12,11-18).

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