COMENTARIO
La sección final recoge de modo entrañable diversas noticias y peticiones. Deja traslucir el estado de ánimo de San Pablo a las puertas del martirio. La alusión nominal de tantos discípulos pone de manifiesto la grandeza de alma del Apóstol: con todos puso su empeño; unos fallaron, la mayoría permanecieron fieles; de algunos han conservado noticias los Hechos de los Apóstoles o las cartas, de otros sólo conocemos lo que aquí se dice. En cualquier caso, debían de estar muy presentes en su corazón, que se hizo «todo para todos, para salvar de cualquier manera a algunos» (1 Co 9,22).
«El Señor esté con tu espíritu» (v. 22). Con esta primitiva fórmula de salutación se pide la protección, el socorro, la bendición y la eficacia divina. Aunque la fórmula puede ser un semitismo que equivale a «El Señor esté contigo», algunos Santos Padres interpretaron que, en este contexto, podría aludir a la gracia recibida en el sacramento del Orden. Según esto, el Apóstol invoca el auxilio divino para que asista a Timoteo en su labor ministerial.