COMENTARIO

 Hb 1,5-2,18 

La superioridad de Cristo, el Hijo de Dios, sobre los ángeles inicia el argumento (1,5-14). Teniendo en cuenta que la veneración a los ángeles estaba muy extendida en el mundo judío —se les consideraba «hijos de Dios» y mediadores de la Ley—, existía el peligro de considerar a Cristo, por su naturaleza humana, inferior a estas criaturas. A Él se le debe obedecer más que a los ángeles (2,1-4). Además, el Hijo, por ser hombre, es «nuestro hermano» y puede ser nuestro mediador (2,5-18).

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