COMENTARIO
Los judíos consideraban a Moisés el verdadero fundador, libertador y legislador del pueblo elegido. En estos dos capítulos se enseña la excelencia incomparable sobre él de Jesucristo, el «nuevo Moisés» (cfr notas a Mt 2,13-18; 4,1-11; 5,17-48; etc.), pues Cristo es el Hijo y Moisés el siervo.