COMENTARIO
El texto paralelo de la carta de San Judas (vv. 8-16) ayuda a entender mejor algunas expresiones de este pasaje, en el que se describe la conducta pervertida de los falsarios.
«Los seres gloriosos» (v. 10) serían los ángeles en su conjunto o los ángeles caídos que rigen el mundo, cuya dignidad es considerada menor que la de los ángeles que sirven en presencia del Señor (cfr Jds 8-10). El pasaje puede entenderse como que los impíos, cegados por su soberbia, osan blasfemar de unos seres que son superiores a ellos: osadía tanto mayor, cuando ni los propios ángeles se atreven a emitir un juicio injurioso contra los demonios. Quizá despreciaban el poder de los demonios, pensando que no podían hacerles ningún mal, y justificaban así su vida depravada. También podría entenderse que invocaban a los ángeles como patronos de sus vicios.
Balaán (v. 15) había quedado como ejemplo de hombre perverso y codicioso por inducir a los israelitas a la idolatría y a la fornicación (cfr Nm 31,16; Ap 2,14), cuando antes había bendecido al pueblo de Israel (Nm 22,1-24,25).
El triste resultado de la actividad de los falsarios es la seducción de algunos recién convertidos: poco antes se habían apartado de los vicios; pero ahora son de nuevo arrastrados a ellos, bajo promesas de libertad, como si ésta consistiera en seguir los instintos y las pasiones desordenadas (vv. 18-19). «Cristo, nuestro Liberador, nos ha librado del pecado, y de la esclavitud de la ley y de la carne, que es la señal de la condición del hombre pecador. Es pues la vida nueva de gracia, fruto de la justificación, la que nos hace libres. Esto significa que la esclavitud más radical es la esclavitud del pecado. Por ello, las otras formas de esclavitud encuentran en la esclavitud del pecado su última raíz. Consecuentemente, la libertad en su pleno sentido cristiano, caracterizada por la vida en el Espíritu, no puede ser confundida con la licencia de ceder a los deseos de la carne. Ella es vida nueva en la caridad» (Congr. Doctrina de la Fe, Libertatis nuntius, n. 4,2).