COMENTARIO

 Ap 15,1-16,21 

Con la aparición del Cordero (14,1-5) se avecina el final y eso produce ya en el cielo un canto de alabanza (15,1-4), y, en la tierra, el advenimiento de las tribulaciones del fin simbolizadas en el derramarse las siete copas (15,5-16,21).

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