LXX / Vulgata 92
El reinado eterno de Dios se refleja en la creación y en la Ley
1El Señor reina. Vestido está de majestad.
El Señor está vestido, ceñido de poder.
Por eso el orbe se mantiene firme;
no vacilará.
2Tu trono está firme desde antiguo.
Tú eres desde siempre.
3Señor, los ríos levantan,
levantan los ríos su voz,
levantan los ríos su fragor.
4Pero más que el estruendo de aguas caudalosas,
más que las olas del mar,
es poderoso el Señor en las alturas.
5Tus preceptos son firmes.
Tu Casa, Señor, exige la santidad,
por días sin término.