Veneración de la reliquia de un santo: Difference between revisions

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C) venerándola a continuación de la Santa Misa
C) venerándola a continuación de la Santa Misa


= A. Exposición y bendición con la reliquia de un santo o de un beato[1] =
= A. Exposición y bendición con la reliquia de un santo o de un beato =
 
''Si el relicario no está habitualmente en el presbiterio, estará preparado en la sacristía, sobre la mesa o repisa donde se colocan los vasos sagrados.''
* El relicario puede encontrarse ya en el oratorio, por ejemplo, insertado en el retablo, o en una pared del presbiterio, de lo contrario, tendrá que trasladarse desde la sacristía. En este segundo caso, se puede colocar sobre la credencia, o bien se dispone sobre una columna o sobre una mesita cubierta por un paño blanco y, en su caso, con dos velas encendidas. Se evitará colocarla sobre el altar.
* El relicario puede encontrarse ya en el oratorio, por ejemplo, insertado en el retablo, o en una pared del presbiterio, de lo contrario, tendrá que trasladarse desde la sacristía. En este segundo caso, se puede colocar sobre la credencia, o bien se dispone sobre una columna o sobre una mesita cubierta por un paño blanco y, en su caso, con dos velas encendidas. Se evitará colocarla sobre el altar.
* Cuando el sacerdote entra en el oratorio, todos se ponen de pie. El coro y el pueblo pueden cantar un himno apropiado[2].
* Cuando el sacerdote entra en el oratorio, todos se ponen de pie. El coro y el pueblo pueden cantar un himno apropiado.
** Por ejemplo, puede ser suficiente cantar solo la antífona ''Lauda Ierusalem'', un versículo del salmo, y otra vez la antífona.
* Si se desea, se pueden rezar las Preces de la Obra o dejar un breve rato de oración en silencio.
* Si se desea, se pueden rezar las Preces de la Obra o dejar un breve rato de oración en silencio.
* Al terminar, el sacerdote se pone de pie e impone incienso. Recibe el incensario y, permaneciendo de pie, hace reverencia e inciensa la reliquia con dos ductus de dos ictus. Al terminar, hace de nuevo reverencia[3].
* Al terminar, el sacerdote se pone de pie e impone incienso. Recibe el incensario y, permaneciendo de pie, hace reverencia e inciensa la reliquia con dos ductus de dos ictus. Al terminar, hace de nuevo reverencia.
* El celebrante toma el relicario —sin el velo humeral y sin hacer genuflexión— y bendice a los fieles con la reliquia, haciendo la señal de la cruz en silencio[4].
** Durante la incensación, los asistentes permanecen de rodillas.
* El celebrante toma el relicario —sin el velo humeral y sin hacer genuflexión— y bendice a los fieles con la reliquia, haciendo la señal de la cruz en silencio.
** Durante la bendición, no se toca la campanilla ni se inciensa la reliquia.
* A continuación, deja el relicario en el retablo o sobre la columna o credencia. Vuelve al centro del altar y canta o reza: Per merita et intercessionem sancti (beati) N. concedat vobis Dominus gaudium et pacem. Los asistentes responden: Amen, y se ponen de pie.
* A continuación, deja el relicario en el retablo o sobre la columna o credencia. Vuelve al centro del altar y canta o reza: Per merita et intercessionem sancti (beati) N. concedat vobis Dominus gaudium et pacem. Los asistentes responden: Amen, y se ponen de pie.
* A continuación, el celebrante toma la reliquia, la besa y se coloca en un lugar adecuado para darla a venerar a los asistentes a la ceremonia[5]. Se puede venerar con el beso o con una inclinación de cabeza.
* A continuación, el celebrante toma la reliquia, la besa y se coloca en un lugar adecuado para darla a venerar a los asistentes a la ceremonia. Se puede venerar con el beso o con una inclinación de cabeza.
** Los sacerdotes y ministros se acercan los primeros a venerar la reliquia. Si las características del oratorio lo permiten, los sacerdotes lo hacen en el presbiterio; los demás, en la nave.
* Mientras tanto, el coro y el pueblo pueden entonar las Letanías de los santos, o algún himno apropiado.
* Mientras tanto, el coro y el pueblo pueden entonar las Letanías de los santos, o algún himno apropiado.
* Al terminar la veneración, el celebrante deja la reliquia en el retablo o sobre la columna o credencia. De pie, reza o canta la oración Colecta de la Misa del santo o del beato. Todos responden: Amen.
* Al terminar la veneración, el celebrante deja la reliquia en el retablo o sobre la columna o credencia. De pie, reza o canta la oración Colecta de la Misa del santo o del beato. Todos responden: Amen.
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* Después, canta: Divinum auxilium maneat semper nobiscum, y se contesta: Amen.
* Después, canta: Divinum auxilium maneat semper nobiscum, y se contesta: Amen.
* A continuación, el sacerdote y el ayudante hacen genuflexión al Santísimo —o reverencia al altar, según los casos— y se retiran a la sacristía.
* A continuación, el sacerdote y el ayudante hacen genuflexión al Santísimo —o reverencia al altar, según los casos— y se retiran a la sacristía.
[1]     Si el relicario no está habitualmente en el presbiterio, estará preparado en la sacristía, sobre la mesa o repisa donde se colocan los vasos sagrados.
[2]    Por ejemplo, puede ser suficiente cantar solo la antífona Lauda Ierusalem, un versículo del salmo, y otra vez la antífona.
[3]    Durante la incensación, los asistentes permanecen de rodillas.
[4]    Durante la bendición, no se toca la campanilla ni se inciensa la reliquia.
[5]    Los sacerdotes y ministros se acercan los primeros a venerar la reliquia. Si las características del oratorio lo permiten, los sacerdotes lo hacen en el presbiterio; los demás, en la nave.

Latest revision as of 23:00, 5 August 2023

Como recuerda el Concilio Vaticano II, "de acuerdo con la tradición, la Iglesia rinde culto a los santos y venera sus imágenes y sus reliquias auténticas" (const. Sacrosanctum Concilium, n. 111).

Con la expresión "reliquias de los Santos", se quiere indicar ante todo el cuerpo - o partes notables del mismo - de aquellos que, viviendo ya en la patria celestial, fueron en esta tierra, por la santidad heroica de su vida, miembros insignes del Cuerpo místico de Cristo y templos vivos del Espíritu Santo (cfr. 1 Cor 3,16; 6,19; 2 Cor 6,16). También se incluyen como reliquias de los santos los objetos que les pertenecieron: utensilios, vestidos, manuscritos y objetos que han estado en contacto con sus cuerpos o con sus sepulcros, como estampas, telas de lino, y también imágenes veneradas (cfr. Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, n. 236).

El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, en su número 237, recuerda “las diversas formas de devoción popular a las reliquias de los Santos, como el beso de las reliquias, adorno con luces y flores, bendición impartida con las mismas, sacarlas en procesión, sin excluir la costumbre de llevarlas a los enfermos para confortarles y dar más valor a sus súplicas para obtener la curación, se deben realizar con gran dignidad y por un auténtico impulso de fe. En cualquier caso, se evitará exponer las reliquias de los Santos sobre la mesa del altar: esta se reserva al Cuerpo y Sangre del Rey de los mártires”.

Las reliquias ex corpore de un santo o de un beato pueden venerarse de tres modos:

A) en una celebración de exposición y bendición con la reliquia

B) venerando la reliquia, después de la Exposición y bendición con el Santísimo Sacramento

C) venerándola a continuación de la Santa Misa

A. Exposición y bendición con la reliquia de un santo o de un beato

Si el relicario no está habitualmente en el presbiterio, estará preparado en la sacristía, sobre la mesa o repisa donde se colocan los vasos sagrados.

  • El relicario puede encontrarse ya en el oratorio, por ejemplo, insertado en el retablo, o en una pared del presbiterio, de lo contrario, tendrá que trasladarse desde la sacristía. En este segundo caso, se puede colocar sobre la credencia, o bien se dispone sobre una columna o sobre una mesita cubierta por un paño blanco y, en su caso, con dos velas encendidas. Se evitará colocarla sobre el altar.
  • Cuando el sacerdote entra en el oratorio, todos se ponen de pie. El coro y el pueblo pueden cantar un himno apropiado.
    • Por ejemplo, puede ser suficiente cantar solo la antífona Lauda Ierusalem, un versículo del salmo, y otra vez la antífona.
  • Si se desea, se pueden rezar las Preces de la Obra o dejar un breve rato de oración en silencio.
  • Al terminar, el sacerdote se pone de pie e impone incienso. Recibe el incensario y, permaneciendo de pie, hace reverencia e inciensa la reliquia con dos ductus de dos ictus. Al terminar, hace de nuevo reverencia.
    • Durante la incensación, los asistentes permanecen de rodillas.
  • El celebrante toma el relicario —sin el velo humeral y sin hacer genuflexión— y bendice a los fieles con la reliquia, haciendo la señal de la cruz en silencio.
    • Durante la bendición, no se toca la campanilla ni se inciensa la reliquia.
  • A continuación, deja el relicario en el retablo o sobre la columna o credencia. Vuelve al centro del altar y canta o reza: Per merita et intercessionem sancti (beati) N. concedat vobis Dominus gaudium et pacem. Los asistentes responden: Amen, y se ponen de pie.
  • A continuación, el celebrante toma la reliquia, la besa y se coloca en un lugar adecuado para darla a venerar a los asistentes a la ceremonia. Se puede venerar con el beso o con una inclinación de cabeza.
    • Los sacerdotes y ministros se acercan los primeros a venerar la reliquia. Si las características del oratorio lo permiten, los sacerdotes lo hacen en el presbiterio; los demás, en la nave.
  • Mientras tanto, el coro y el pueblo pueden entonar las Letanías de los santos, o algún himno apropiado.
  • Al terminar la veneración, el celebrante deja la reliquia en el retablo o sobre la columna o credencia. De pie, reza o canta la oración Colecta de la Misa del santo o del beato. Todos responden: Amen.
  • Después, canta: Divinum auxilium maneat semper nobiscum, y se contesta: Amen.
  • Si la reliquia no permanece en el oratorio, el celebrante coloca el cubrerrelicario y, per breviorem, se dirige a la sacristía, como al comienzo, precedido por los ministros.

B. Veneración después de la bendición con el Santísimo Sacramento: ¿cómo podría realizarse?

Tras la reserva del Santísimo, la ceremonia se desarrolla igual que en el caso anterior (A) excepto que, después de la incensación de la reliquia, se omite la bendición con la reliquia, pues ya se ha dado antes con el Santísimo Sacramento, y se pasa directamente al rito de veneración.

C. Veneración a continuación de la Santa Misa: ¿cómo podría realizarse?

  • Si la reliquia no está habitualmente en el oratorio, se coloca antes de la Santa Misa sobre la credencia, que estará vacía o bien se dispone sobre una columna o sobre una mesita cubierta por un paño blanco y, en su caso con dos velas encendidas y flores.
  • Al acabar la Santa Misa, después de besar el altar, el celebrante dice: Per merita et intercessionem sancti (beati) N.… A continuación, toma el relicario, besa la reliquia y la da a venerar a los asistentes.
  • Al terminar, el sacerdote deja la reliquia en su lugar (retablo, credencia, columna, mesita), se coloca en el centro del altar y reza la Colecta de la Misa del santo o del beato.
  • Después, canta: Divinum auxilium maneat semper nobiscum, y se contesta: Amen.
  • A continuación, el sacerdote y el ayudante hacen genuflexión al Santísimo —o reverencia al altar, según los casos— y se retiran a la sacristía.