Via Crucis para niños
Vía Crucis para niños
Introducción
Juntos:
No llores Jesús, no llores más. Soy (tu nombre) y no voy a dejarte solo.
Sé que vas a morir en la cruz y me da mucha pena.
Pero he encontrado a tu Madre y me ha dicho que vaya de su mano.
Quiero decirte al oído: "Gracias Jesús, te quiero mucho, mucho".
Primera estación
Jesús es condenado a muerte
(De pie delante de la Primera Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Jesús es llevado ante Pilato para ser juzgado. Pilato quiere liberarlo, pero la gente insiste en matar a Jesús. Pilato pregunta a la multitud: "¿Debo matar a vuestro rey?" Y gritan todos: "¡Sí! ¡Crucifícale!". Pilato tiene miedo porque quiere hacer feliz a todo el pueblo, y ordena a los soldados que se lleven a Jesús y lo crucifiquen.
(Juntos de rodillas)
Querido Jesús, ayúdanos a tomar las decisiones correctas y a no ser como Poncio Pilato. Queremos escucharte, Jesús, en lugar de ceder a la presión de los compañeros. Que nos importe más lo que pienses Tú que lo que piensen los demás.
Segunda estación
Jesús carga con la cruz
(De pie delante de la Segunda Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Después de azotar a Jesús, los soldados le ponen una corona de espinas en la cabeza. Le hacen cargar con una cruz muy pesada sobre la espalda para llevarla por las calles de la ciudad. El camino es doloroso y durante todo el tiempo la gente se burla de Él. Algunos lo insultan, lo escupen y otros le dan patadas.
(Juntos de rodillas)
Jesús, quiero aprender de Ti a ser paciente con los demás cuando no son amables conmigo y a llevar mi cruz detrás de Ti cuando las cosas no salen como quiero.
Tercera estación
Jesús cae por primera vez
(De pie delante de la Tercera Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Jesús está muy cansado. La cruz que lleva a hombros es muy pesada y le duele todo el cuerpo. Le cuesta tanto mantener el equilibrio, que cae de cara con la cruz encima. No se queja. Los soldados y la gente apelotonada empujan a Jesús, y le cuesta levantarse. Entonces aparece un niño entre la multitud y ayuda a Jesús a levantarse.
(Juntos de rodillas)
Querido Jesús, ayúdanos a tener la fuerza para levantarnos cuando caemos. Seguir adelante cuando estamos cansados y evitar quejarnos cuando las cosas se ponen difíciles.
Cuarta estación
Jesús se encuentra a su Madre
(De pie delante de la Cuarta Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Jesús lleva su cruz entre la multitud, cada vez es más difícil y la gente lo anima a darse por vencido. Jesús nos ve, a su Madre y a mí de lejos y caminamos hacia Él. Ponemos las manos sobre la cruz y ayudamos a Jesús a llevarla un ratito. Pero pronto los soldados nos alejan porque no quieren que le ayudemos.
(Juntos de rodillas)
María, Madre de Jesús y Madre mía, que siempre tenga el valor de defender a Jesús y ayudarlo a salvar almas.
Quinta estación
Simón ayuda a Jesús con la cruz
(De pie delante de la Quinta Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Los soldados ven que Jesús está agotado y no puede llegar a la cima del monte, entonces obligan a un hombre llamado Simón a ayudarle. Al principio, Simón no quiere, pero tiene buen corazón, y cuando ve a Jesús sufrir, se compadece de Él y le ayuda a tomar la cruz. Con la ayuda de Simón, Jesús ahora puede seguir el camino otra vez. Por el camino se hacen amigos.
(Juntos de rodillas)
Querido Jesús, quiero que cuentes con mi ayuda cuando las cosas se pongan difíciles para Ti y para otras personas, para que pueda ser como Simón para todos mis amigos.
Sexta estación
Verónica limpia la cara de Jesús
(De pie delante de la Sexta Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
El rostro de Jesús está cubierto de sudor, sangre y polvo. Apenas puede abrir los ojos y tiene la boca seca. Una mujer llamada Verónica sale a su encuentro con un paño de lino blanco en la mano y con él limpia la cara de Jesús. Es un gran consuelo para Jesús en su sufrimiento.
(Juntos de rodillas)
Jesús, ayúdame a cuidar de los demás y ayudarlos cuando los veo tristes.
Séptima estación
Jesús cae por segunda vez
(De pie delante de la Séptima Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
La gente empuja a Jesús por todos lados, tropieza con una piedra y cae al suelo otra vez. Todos siguen gritando e insultándole mientras está aplastado bajo la cruz.
(Juntos de rodillas)
Querido Jesús, por favor ayúdame a levantarme cuando me enfado y a tener fuerzas para perdonar.
Octava estación
Jesús consuela a unas mujeres
(De pie delante de la Octava Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Mientras Jesús carga con la cruz, se encuentra con las mujeres de Jerusalén. Están tristes de verle sufrir y no pueden parar de llorar. A Jesús le da pena verlas llorar por él y las consuela. Qué bueno es Jesús que piensa primero en ellas y no en sí mismo.
(Juntos de rodillas)
Oh buen Jesús, Tú ayudaste a las mujeres y las animaste cuando estabas en agonía, ayúdanos a ser como Tú y a pensar primero en los demás.
Novena estación
Jesús cae por tercera vez
(De pie delante de la Novena Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Al caer Jesús por tercera vez, siente un gran dolor en sus heridas sucias y doloridas. Los soldados le escupen y la multitud sigue burlándose de él. Jesús está triste pero está decidido a salvarnos de nuestros pecados. Ve que le queda mucho camino por delante. Aunque le duele todo el cuerpo, le duele más el corazón.
(Juntos de rodillas)
Jesús, ayúdame a llevar mi cruz hasta las puertas del cielo y a levantarme cuando caigo. Quédate siempre a mi lado si caigo en la tentación.
Décima estación
Le quitan a Jesús sus vestiduras
(De pie delante de la Décima Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Cuando llegan al Calvario, los soldados desnudan a Jesús para avergonzarlo. Los que están mirando se ríen de Jesús. A Jesús no le quedan fuerzas, tiene hambre, sed, está solo y sufre un dolor terrible. Después de esto, los soldados toman sus ropas y las reparten entre ellos.
(Juntos de rodillas)
Jesús mío, ayúdame a ser amable y servicial, decir lo correcto y nunca avergonzar a nadie ni burlarme de la gente.
Undécima estación
Jesús es clavado en la cruz
(De pie delante de la Undécima Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Colocan a Jesús en la cruz y usando clavos enormes le atraviesan las manos y los pies. Jesús guarda silencio y reza por nosotros. Allí estamos con Él María, su madre, y yo. También Juan y María Magdalena y algunos otros que son amigos de Jesús. Luego los soldados levantan la cruz en la cima del cerro.
Jesús dice a María: "Éste es tu hijo" y a San Juan: "Ésta es tu madre".
(Juntos de rodillas)
Jesús, mi amigo, voy a cuidar de María como mi madre y con ella me quedo junto a tu cruz. Quiero consolarte en tu dolor.
Duodécima estación
Jesús muere en la cruz
(De pie delante de la Duodécima Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Jesús está mucho tiempo colgado en la cruz. Desde ahí perdona a quienes lo matan. Su corazón está muy cansado y dando un gran suspiro cierra los ojos y muere. De repente la tierra tiembla como si hubiera un terremoto. Los soldados entran en pánico y uno de ellos atraviesa el costado de Jesús con una lanza para asegurarse de que está muerto.
(Juntos de rodillas)
Jesús, ayúdame a ser tan valiente como Tú. Enséñame a perdonar a los demás, incluso cuando sea injusto.
(Habla unos segundos con Jesús en bajito…)
Decimotercera estación
Bajan a Jesús de la cruz
(De pie delante de la Decimotercera Estación)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Cuando la mayoría de la gente se ha ido, bajan a Jesús de la cruz. María y Juan, con algunas mujeres, limpian su cuerpo. Está lleno de tierra y sangre. Ponemos a Jesús en brazos de su Madre.
(Juntos de rodillas)
María, ayúdame a recibir el cuerpo de Jesús en la comunión con tu mismo amor y cuidado.
Decimocuarta estación
Ponen a Jesús en la tumba
(De pie delante de la Decimocuarta Estación)
(Nos arrodillamos)
V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos. R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo.
(Nos levantamos)
(De pie, la persona que dirige la estación lee:)
Llevan el cuerpo de Jesús al sepulcro que es de José de Arimatea. Está excavado en la roca y se va a utilizar por primera vez. Allí ponen el cuerpo de Jesús y lo cubren con el sudario. Al salir, hacen rodar una gran piedra y sellan el sepulcro.
(Juntos de rodillas)
Ahora que todo ha terminado y está todo más tranquilo, le haré compañía a María arrodillándome junto a ella en silencio.
Resurrección
¡Buenas noticias!
Al tercer día ¡Resucita!
Aleluya, aleluya. Jesús ha resucitado.
Oración final
Todos: Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.