2. COMPOSICIÓN

Como ya se dijo, el libro de Rut no forma parte de la «historia deuteronomista» sino que tiene características singulares. Compuesto probablemente cuando Judá era una provincia del imperio persa (siglos VI-IV a.C.), el libro deja una puerta abierta a la dimensión universal de la salvación divina, precisamente cuando se insistía a los israelitas en que no contrajesen matrimonio con mujeres extranjeras para salvaguardar así la identidad del pueblo9. El libro de Rut muestra que también fuera de Israel había mujeres buenas y fieles a Dios, y que Dios contaba con ellas para hacer grandes cosas en la historia de la salvación: de la descendencia de una mujer moabita, Rut, habría de nacer el rey David.

3. ENSEÑANZA

La finalidad principal del autor no era narrar con detalle unos hechos pasados, sino enseñar que el mantenimiento de la propia identidad religiosa y cultural no está reñido con la apertura a otros pueblos y a otras gentes. En una época en que se estaba levantando, en el judaísmo post–exílico de Jerusalén, un muro de separación entre judíos y gentiles, llama la atención la benevolencia con que se trata el matrimonio mixto entre Booz, un judío, y Rut, una extranjera. Tampoco se censura a Majlón ni a Quilyón, los hijos de Elimélec, por haberse casado con mujeres del país de Moab. De este modo en la Sagrada Escritura se va insinuando que la salvación de Dios no se limita a su pueblo elegido, sino que tiene una apertura universal; se dirige a todos los hombres y mujeres de todas las razas y pueblos. Dios no rechazó a una extranjera, sino que contó con su fidelidad para que formase parte de la línea genealógica del Mesías.

A su vez, todo el libro es un testimonio del cuidado paternal de Dios hacia los hombres. En él no se narran intervenciones divinas espectaculares, pero se observa cómo Dios está continuamente detrás de la aparente normalidad de los acontecimientos, velando con su providencia. Después del sufrimiento por la muerte de sus maridos, las dos mujeres llegan a Belén precisamente en el tiempo de la siega y Rut tiene la suerte de espigar en el campo de un pariente de Elimélec llamado Booz, justo cuando éste regresa a Belén. Después, cuando Booz quiere resolver las cuestiones legales necesarias para hacerse cargo de Rut, sube a la puerta de la ciudad precisamente en el momento en que pasaba por allí el pariente con el que quería hablar. Como éstos, hay numerosos detalles aparentemente intranscendentes que no son casualidades sino que dejan entrever que Dios vela por sus criaturas. Todas estas cosas suceden guiadas delicadamente por la providencia de Dios, de modo que parece que acontecen con la naturalidad de las acciones de la vida ordinaria.

La misma protagonista, Rut, posee una exquisita sensibilidad religiosa y proporciona un modelo digno de imitación. Rut escogió al Señor como su Dios10 y puso toda su vida «a la sombra de sus alas»11, es decir, bajo su protección. Por fidelidad a Él, dejó su tierra y la casa de sus padres y Dios bendijo con abundancia tal generosidad y fidelidad.

4. EL LIBRO DE RUT A LA LUZ DEL NUEVO TESTAMENTO

A la luz del Nuevo Testamento se entiende cómo el Señor hizo de Rut una de las grandes mujeres que protagonizaron la historia de la salvación, de la misma manera que ocurrió con Raquel, Lía o Tamar. De su nieto nacería el rey David y, por eso, alcanzó el honor de que su nombre apareciera en la línea directa de la que habría de nacer Jesucristo12.

La tradición cristiana ha visto reflejados en esta mujer a todos los hombres y mujeres de pueblos muy diversos que al conocer al Señor se incorporan a su Iglesia y encuentran en ella su casa.

Por otra parte, en la lectura del libro de Rut encuentran particular resonancia las palabras de San Pablo: «Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios»13. Dios está presente en todas las encrucijadas del mundo y actúa con discreción en la vida corriente: todos los detalles de la existencia tienen un relieve singular cuando, perseverando en la fidelidad al Señor como Rut, se descubren las huellas de su acción en el acontecer diario.

Volver al texto



________

1 Cfr Rt 1,1-5. 2 Rt 1,16. 3 Rt 1,6-22. 4 Rt 2,1-17. 5 Rt 2,18-23. 6 Rt 3,1-18. 7 Rt 4,1-12. 8 Rt 4,13-22. 9 Cfr Esd 9,1-10,44 y Ne 10,31; 13,23-27. 10 Rt 1,16. 11 Rt 2,12. 12 Cfr Mt 1,5. 13 Col 3,3.