COMENTARIO

 Gn 4,25-26 

Ésta es la parte de la humanidad que mantuvo el conocimiento del verdadero Dios que, en su momento, se revelaría a Abrahán (cfr cap. 12) y a Moisés (cfr Ex 3,14). El nombre de Set se explica etimológicamente; pero ahora no en relación con oficios o ciudades (cfr nota a 4,17-24), sino en relación con Dios: Set recibe este nombre, porque Dios lo ha otorgado a Eva en lugar de Abel. Ésta será la línea de los descendientes de Adán y Eva de la que surgirá el pueblo elegido, mediante la llamada de Abrahán. Si en relación a los descendientes de Set no se hace mención de que se dedicaran a ningún nuevo oficio, es quizá para mostrar que su aportación específica a la humanidad fue mantener el conocimiento del verdadero Dios, un valor superior a todo lo demás.

«De manera figurada —explica San Beda— Enós, el hijo de Set, significa el pueblo cristiano que, por la fe y el sacramento de la pasión y resurrección del Señor, nace diariamente, en todo el orbe, del agua y del Espíritu Santo. Este pueblo (…) suele invocar, en todo lo que hace, el auxilio del nombre del Señor, diciendo: Padre nuestro que estás en el cielo; santificado sea tu nombre» (Hexaemeron 2: in Gn 4,25-26).

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