COMENTARIO
La Fiesta de las Primicias, aunque no se fija la fecha, está relacionada con la Pascua. En las regiones del valle del Jordán las mieses, en época de Pascua, ya están maduras para la siega (cfr Nm 28,26-31). La ofrenda de las primicias corresponde a la convicción de que todo viene de Dios. Como reconocimiento de esa soberanía divina se ofrendaba lo primero que la tierra producía, hasta el punto de que nadie probaba los frutos del campo sembrado sin hacer la ofrenda primicial a Dios. El día siguiente al sábado era considerado por algunos el correspondiente al primer sábado después del 14 de Nisán. Otros, en cambio, consideraban día sabático el 15 de Nisán, y entonces la ofrenda de las Primicias tenía lugar el 16 de ese mes. Esto era tenido en cuenta a la hora de fijar las siete semanas para el comienzo de la fiesta de Pentecostés. La ofrenda de las primeras gavillas iba unida al sacrificio de un cordero de un año, con dos décimos de efah de flor de harina (cfr nota a Ex 29,38-46), es decir, la cantidad de harina correspondiente a 4,2 litros, y un cuarto de hin de vino, aproximadamente un litro.