COMENTARIO
En Siló se invocaba a Dios como «Señor de los ejércitos», que expresa la soberanía de Dios sobre todas las criaturas y, a la vez, la predilección especial por los suyos. La oración de Ana en el ámbito del Templo pone de manifiesto que Samuel será fruto de la plegaria y significará que Dios ha intervenido de forma muy especial en favor de la madre y en favor del pueblo.
El voto de Ana sobre su futuro hijo lleva consigo la aplicación de la ley del nazareo según la cual el consagrado prescindía del alcohol, se comprometía a no tocar cadáveres y no se cortaba el cabello (cfr nota a Nm 6,1-21). El sentido de este voto es que Samuel estará dedicado de forma permanente y exclusiva a las misiones que el Señor le encomiende.