COMENTARIO
«Retira tu mano». El sacerdote, para consultar sobre lo que Dios quería, utilizaba unos objetos (urim y tummim) que guardaba en una especie de bolsa unida al efod, que era la vestidura específica de los sacerdotes (cfr nota a Ex 28,6-30). Al ordenar Saúl que Ajías retire la mano del efod está impidiendo la consulta a Dios y, por tanto, decidiendo emprender la batalla por propia iniciativa, al margen de la voluntad de Dios.