COMENTARIO

 1 S 19,1-24 

La huida de David lejos de la corte de Saúl da ocasión a unos cuantos episodios independientes entre sí pero que de forma dramática muestran la bajeza de Saúl y la magnanimidad y sagacidad de David.

En un consejo solemne de gobierno (vv. 1-7) el odio de Saúl que propone la muerte de David sólo encuentra la oposición de Jonatán defendiendo a su mejor amigo. Triunfa la amistad.

En la vida cotidiana del hogar (vv. 8-10) la vileza de Saúl que le lleva a arrojar la lanza contra su escudero contrasta con la habilidad de David al esquivarla.

Estos dos episodios están repetidos, el primero con más amplitud en el cap. 20 y el segundo casi con las mismas palabras en 18,10-11. El autor sagrado, al recogerlos aquí brevemente sólo quiere subrayar con ironía el contraste entre Saúl y David.

El tercer episodio ocurre en la propia casa de David (vv. 11-17). Mical, con sabiduría, prepara una estratagema para facilitar la huida de David y burlar los planes aviesos de su padre. Saúl comprueba que su propia hija le ha abandonado y se ha puesto a favor de David. Sobre los terafim cfr nota a Jc 17,5.

El último suceso (vv. 18-24) es también paralelo de otro anterior (10,10-12), y ambos dan razón de aquel dicho popular que recoge el v. 24: «¿También Saúl anda entre los profetas?». Sin embargo, en este contexto, tiene carácter de pleito sagrado entre Saúl y David. El viejo Samuel que había ungido a uno y a otro, y que ya se había decantado a favor de David y en contra de Saúl (cfr 13,13-14), es ahora testigo de que el mismo Señor, con su espíritu, desbarata las intenciones malvadas de Saúl y le impide llegar hasta donde estaba David. El éxtasis profético, que en Guilgal fue un modo con que el Señor manifestó su designio a favor de Saúl, aquí, en Ramá, le paraliza, le deja desnudo un día entero y le impide llevar a cabo su intención de quitar de en medio a David. Es la prueba definitiva, solemnizada con la presencia de Samuel, de que David es quien está bajo la protección divina, mientras que Saúl ha sido rechazado.

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