COMENTARIO
La batalla y la victoria de Josafat sobre los moabitas, amonitas y meunitas está narrada con el esquema de las guerras en las que se cuestionan valores religiosos más que razones políticas o de territorio. En la primera sección del relato (vv. 3-5), ante el ataque inminente de los enemigos se describe el terror del pueblo y su reacción de «invocar al Señor» (v. 4). La plegaria del rey (vv. 6-12) contiene la doctrina fundamental de todo el libro (cfr 14,10): soberanía de Dios, confianza en su protección y compromiso de acudir con piedad al Templo (v. 9). La arenga del levita Yajaziel (vv. 15-17) presenta las características de un oráculo profético que recuerda la exhortación de Moisés antes de cruzar el mar Rojo (cfr Ex 14,13-14).
La batalla se transforma así en una procesión litúrgica (cfr notas a 13,1-23) en la que tienen una función insustituible los cantores (v. 21) y los levitas (vv. 14.19). La victoria culmina en una peregrinación hacia el Templo enfervorizada con cantos y música: esta entrada en Jerusalén (vv. 27-28) recuerda el regocijo del pueblo cuando transportaron el Arca en tiempo de David (cfr 1 Cro 15,28).