COMENTARIO
Ahora se detiene San Lucas, a propósito de los helenistas, con argumentos semejantes a los de la anterior sección (cfr nota a 3,1-5,42). Los cristianos procedentes del helenismo tienen dificultades internas, porque sus viudas son desatendidas (6,1), y externas, por la persecución de algunos judíos (6,9). Lucas se complace en señalar detrás de todos estos acontecimientos la providencia de Dios. Del mismo modo que las dificultades de los cristianos helenistas se solucionan con el nombramiento de «diáconos» y acaban en un aumento de fieles y de sacerdotes conversos a la fe (6,7), la persecución por parte de algunos judíos acaba en el martirio de Esteban, semilla de la vocación de Saulo: «Si Esteban no hubiera orado a Dios la Iglesia no tendría a Pablo» (cfr S. Agustín, Sermones 315,7).