7o. Dom Ord Ciclo C antes Cuaresma (Id=158)

Primera Lectura

David no quiso atentar contra el ungido del Señor

Lectura del primer libro de Samuel
26, 2-3a.7-9.12-13.22-23

En aquellos días, Saúl se puso en camino con tres mil soldados israelitas y bajó al desierto de Zif, persiguiendo a David.

David y Abisaí fueron de noche al campamento enemigo y encontraron a Saúl durmiendo, echado en el círculo de carros, la lanza hincada en tierra junto a la cabecera. Abner y la tropa dormían echados alrededor.

Abisaí dijo a David:

–Dios te pone al enemigo en la mano. Voy a clavarlo en tierra con la lanza de un solo golpe; no hará falta repetirlo.

Pero David replicó:

–No le mates. No se puede atentar impunemente contra el Ungido del Señor.

Entonces David cogió la lanza y el jarro de agua de la cabecera de Saúl, y los dos se marcharon. Nadie los vio, ni se enteró, ni se despertó. Todos siguieron dormidos, porque el Señor les había enviado un sueño profundo.

David volvió a cruzar el valle y se detuvo en lo alto de la montaña, a buena distancia de Saúl. Desde allí gritó:

–¡Rey!, aquí está tu lanza, manda uno de tus criados a recogerla. El Señor recompensará a cada uno su justicia y su lealtad. El te puso hoy en mis manos, pero yo no he querido atentar contra el Ungido del Señor.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 102, 1-2.3-4.8 y 10.12-13

El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

Bendice al Señor, alma mía, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, no te olvides de sus beneficios.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

El perdona todas tus culpas y sana todas tus enfermedades; él rescata tu vida de la tumba y te colma de amor y de ternura.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

El Señor es clemente y compasivo, paciente y lleno de amor; no nos trata como merecen nuestros pecados, ni nos paga de acuerdo con nuestras culpas.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

Como está lejano el oriente del poniente, así aleja de nosotros nuestros crímenes; como un padre siente ternura por sus hijos, así siente el Señor ternura por quienes lo respetan.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.

Segunda Lectura

Fuimos semejantes al hombre terreno y seremos semejantes al hombre celestial

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
15, 45-49

Hermanos:

El primer hombre, Adán, se convirtió en ser vivo.

El último Adán, en espíritu que da vida.

El espíritu no fue lo primero:

primero vino la vida y después el espíritu.

El primer hombre, hecho de tierra, era terreno;

el segundo hombre es del cielo.

Pues igual que el terreno son los hombres terrenos;

igual que el celestial son los hombres celestiales.

Nosotros, que somos imagen del hombre terreno,

seremos también imagen del hombre celestial.


Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Un mandamiento nuevo os doy, dice el Señor, que os améis los unos a los otros, así como Yo os he amado.
Mandátum novum do vobis, dicit Dóminus, ut diligátis invicem sicut diléxi vos.
Aleluya.

Evangelio

Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
6, 27-38

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

–A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian.

Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra,– al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale – al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.

Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen.

Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores con intención de cobrárselo.

¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada: tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos.

Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo– no juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados– dad y se os dará: os verterán una medida' generosa, colmada, remecida, rebosante.

La medida que uséis la usarán con vosotros.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

Se dice "Credo".

Prefacio

La salvación por la obediencia de Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tu amor al mundo fue tan misericordioso que no sólo nos enviaste como redentor a tu propio Hijo, sino que lo quisiste en todo semejante a nosotros, menos en el pecado, para poder así amar en nosotros lo que amabas en él. Con su obediencia nos devolviste aquellos dones que por nuestra desobediencia habíamos perdido.
Por eso,
ahora nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y los santos cantando:
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

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