jue 7a. Ord. año impar antes Cuaresma (Id=166)

Primera Lectura

No tardes en volverte al Señor

Lectura del libro del Eclesiástico
5, 1-10

No confíes en tus riquezas

ni digas: «Soy poderoso»;

no confíes en tus fuerzas

para seguir tus caprichos;

no sigas tus antojos y codicias

ni camines según tus pasiones.

No digas: «¿quién me podrá?»,

porque el Señor te exigirá cuentas;

no digas: «he pecado y nada malo me ha sucedido»,

porque él es un Dios paciente;

no digas: «el Señor es compasivo

y borrará todas mis culpas».

No te fíes de su perdón

para añadir culpas a culpas,

pensando: «es grande su compasión

y perdonará mis muchas culpas»;

porque tiene compasión y cólera,

y su ira recae sobre los malvados.

No tardes en volverte a él

ni des largas de un día para otro;

porque su furor brota de repente,

y el día de la venganza perecerás.

No confíes en riquezas injustas,

que no te servirán el día de la ira.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 1

Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
Beatus vir qui pósuit Dominum spem suam

Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
Beatus vir qui pósuit Dominum spem suam

Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
Beatus vir qui pósuit Dominum spem suam

En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
Beatus vir qui pósuit Dominum spem suam

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana, sino como palabra divina, tal como es en realidad.
Accipite verbum Dei, non ut verbum hóminum, sed, sicut est vere, verbum Dei
Aleluya.

Evangelio

Más te vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al abismo

Gloria a ti, Señor.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9, 41-50

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

–El que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa.

El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar.

Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al abismo, al fuego que no se apaga.

Y si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al abismo.

Y si tu ojo te hace caer, sacátelo: más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al abismo, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.

Todos serán salados a fuego.

Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la sazonaréis?

Repartíos la sal y vivid en paz unos con otros.

Palabra de Dios.
Gloria a ti, Señor Jesús.

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