8o. Dom Ord Ciclo C antes Cuaresma (Id=173)

Primera Lectura

No alabes a nadie antes de que razone

Lectura del libro del Eclesiástico 27, 4-7

Se agita la criba y queda el desecho,

así el desperdicio del hombre cuando es examinado;

el horno prueba la vasija del alfarero,

el hombre se prueba en su razonar;

el fruto muestra el cultivo de un árbol,

la palabra la mentalidad del hombre;

no alabes a nadie antes de que razone,

porque ésa es la prueba del hombre.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 91, 2-3.13-14.15-16

Es bueno dar gracias al Señor
Bonum est confiteri tibi, Dómine

¡Que bueno es dar gracias al Señor, y cantar para tu nombre, oh Altísimo! Publicar tu amor por la mañana y tu fidelidad durante la noche.
Es bueno dar gracias al Señor
Bonum est confiteri tibi, Dómine

El justo florecerá como una palmera, crecerá como cedro del Líbano; plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios.
Es bueno dar gracias al Señor
Bonum est confiteri tibi, Dómine

Aún en la vejez seguirán dando fruto, conservarán su verdor y lozanía; para anunciar que el Señor es recto, que en mi Roca no existe el engaño.
Es bueno dar gracias al Señor
Bonum est confiteri tibi, Dómine

Segunda Lectura

Nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
15, 54-58

Hermanos:

Cuando esto corruptible se vista de incorrupción y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra escrita:

«La muerte ha sido absorbida en la victoria.

¿Dónde esta, muerte, tu victoria?

¿Dónde está, muerte, tu aguijón?»

El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado es la ley.

¡Demos gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo!

Así, pues, hermanos míos queridos, manteneos firmes y constantes.

Trabajad siempre por el Señor, sin reservas, convencidos de que el Señor no dejará sin recompensa vuestra fatiga.


Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, Aleluya.
Resplandecéis como lumbreras en el mundo, reteniendo la palabra de vida.
Lucetis sicut luminaria in mundo, verbum vitae continentes
Aleluya.

Evangelio

Lo que rebosa del corazón, lo habla la boca

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
6, 39-45

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, ponía Jesús a sus discípulos esta comparación

–¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?

Un discípulo no es más que su maestro, si bien cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «hermano, déjame que te saque la mota del ojo», sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.

No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano.

Cada árbol se conoce por su fruto: porque no se cosechan higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos.

El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que rebosa del corazón, lo habla la boca.


Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

Se dice "Credo".

Prefacio

La salvación, fruto de la obediencia de Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tu amor al mundo fue tan misericordioso que no sólo nos enviaste como redentor a tu propio Hijo, sino que en todo lo quisiste semejante al hombre, menos en pecado, para poder así amar en nosotros lo que amabas en él.
Con su obediencia has restaurado aquellos dones que por nuestra desobediencia habíamos perdido.
Por eso,
ahora nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y los santos diciendo:
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

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