vie 8a. de Pascua (Id=262)
[col][lect][ofre][pref][com][despcom]

Antífona de Entrada

El Señor liberó a su pueblo y lo llenó de esperanza, y a sus enemigos los sumergió en el mar. Aleluya.
Edúxit Dóminus pópulum suum in spe, et inimícos eórum opéruit mare, allelúia.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

Se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, que en el sacramento de la muerte y resurrección de tu Hijo ofreces a los hombres el pacto de la reconciliación y de la paz, concédenos realizar en nuestra vida este misterio que
proclamamos con la fe.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

Primera Lectura

Fuera de Jesús no hay salvación

Lectura del libro de los Hechos
de los apóstoles

4, 1-12

En aquellos días, mientras hablaban al pueblo Pedro y Juan, se presentaron los sacerdotes, el comisario del templo y los saduceos, indignados de que enseñaran al pueblo y anunciaran la resurrección de los muertos por el poder de Jesús. Les echaron mano y, como ya era tarde, los metieron en la cárcel hasta el día siguiente. Muchos de los que habían oído el discurso, unos cinco mil hombres, abrazaron la fe.

Al día siguiente, se reunieron en Jerusalén los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas; entre ellos el sumo sacerdote Anás, Caifás y Alejandro, y los demás que eran familia de sumos sacerdotes. Hicieron comparecer a Pedro y a Juan y los interrogaron:

– «¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho eso?»

Pedro, lleno de Espíritu Santo, respondió:

– «Jefes del pueblo y ancianos: Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre; pues, quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta éste sano ante vosotros. Jesús es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular; ningún otro puede salvar; bajo el cielo, no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos.»

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 117, 1-2.4.22-24.25-27a

La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.
Lápidem, quem reprobavérunt ædificántes, hic factus est in caput ánguli.

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterno su amor. Diga el pueblo de Israel: es eterno su amor. Decid los que respetáis al Señor: es eterno su amor.
La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.
Lápidem, quem reprobavérunt ædificántes, hic factus est in caput ánguli.

La piedra que rechazaron los constructores se ha convertido en la piedra fundamental. Esto es obra del Señor y es realmente admirable. Este es el día en que actuó el Señor, festejemos y alegrémonos en él.
La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.
Lápidem, quem reprobavérunt ædificántes, hic factus est in caput ánguli.

Señor, danos la salvación; Señor, danos la prosperidad. Bendito el que viene en nombre del Señor. Desde la casa del Señor los bendecimos; el Señor es Dios, él nos ilumina.
La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.
Lápidem, quem reprobavérunt ædificántes, hic factus est in caput ánguli.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Éste es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Hæc dies quam fecit Dóminus; exsultémus et lætémur in ea.
Aleluya.

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
21, 1-14

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:

Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos.

Simón Pedro les dice:

– «Me voy a pescar.»

Ellos contestan:

– «Vamos también nosotros contigo.»

Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada.

Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.

Jesús les dice:

– «Muchachos, ¿tenéis pescado?»

Ellos contestaron:

– «No.»

Él les dice:

– «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.»

La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro:

– «Es el Señor.»

Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces.

Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice:

– «Traed de los peces que acabáis de coger.»

Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red.

Jesús les dice:

– «Vamos, almorzad.»

Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor.

Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado.

Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

No se dice "Credo".

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, estos dones que te presentamos, para que nos los conviertas en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo resucitado, para que de las alegrías y trabajos de la tierra podamos elevarnos al deseo de ti.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

Prefacio

El misterio pascual

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación glorificarte siempre, Señor; pero más que nunca en este día en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo; muriendo destruyó nuestra muerte, y resucitando restauró la vida.
Por eso,
con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría, y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

Antífona de la Comunión

Dijo Jesús a sus discípulos: "venid y comed". Y tomó el pan y lo repartió entre ellos. Aleluya.
Dixit Jesus discípulis suis: Veníte, prandéte. Et accépit panem, et dedit eis, allelúia.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

.