Miércoles 15ª Tiempo ordinario Año impar (Id=480)

Primera Lectura

Lectura del libro del Exodo 3, 1-6.9-12

En aquellos días, pastoreaba Moisés el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián; llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, el monte de Dios. El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse. Moisés se dijo:

–Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver cómo es que no se quema la zarza.

Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:

–Moisés, Moisés.

Respondió él:

–Aquí estoy.

Dijo Dios:

–No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado.

Y añadió:

–Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob.

Moisés se cubrió el rostro, porque temía ver a Dios. Y el Señor le dijo:

–El clamor de los israelitas ha llegado a mí y he visto cómo los tiranizan los egipcios.

Y, ahora, marcha, te envío al Faraón para que saques a mi pueblo, a los israelitas. Moisés replicó a Dios:

–¿Quién soy yo para acudir al Faraón o para sacar a los israelitas de Egipto?

Respondió Dios:

–Yo estoy contigo; y ésta es la señal de que yo te envío: cuando saques al pueblo de Egipto, daréis culto a Dios en esta montaña.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 102

El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus

El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus

El Señor hace justicia y le da la razón al oprimido. A Moisés le mostró su bondad y sus prodigios al pueblo de Israel.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Benedíctus es, Pater, Dómine caeli et terræ, quia mystéria regni párvulis revelásti
Aleluya.

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 25-27

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús exclamó: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

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