Martes 2ª Tiempo ordinario Año impar (Id=85)

Primera Lectura

Contamos con la esperanza, que es como una ancla firme y segura

Lectura de la carta a los Hebreos
6, 10-20


Hermanos: Dios no es tan injusto como para olvidarse de vuestro trabajo y del amor que le habéis demostrado sirviendo a los santos ahora igual que antes. Deseamos que cada uno de vosotros demuestre el mismo empeño hasta el final, para que se cumpla vuestra esperanza,. y no seáis indolentes, sino ¡mitad a los que, con fe y perseverancia, consiguen lo prometido. Cuando Dios hizo la promesa a Abrahán, no teniendo a nadie mayor por quien jurar, juró por sí mismo, diciendo: «Te llenaré de bendiciones y te multiplicaré abundantemente». Abrahán, perseverando, alcanzó lo prometido. Los hombres juran por alguien que sea mayor y, con la garantía del juramento, queda zanjada toda discusión. De la misma manera, queriendo Dios demostrar a los beneficiarios de la promesa la inmutabilidad de su designio, se comprometió con juramento, para que por dos cosas inmutables, en las que es imposible que Dios mienta, cobremos ánimos y fuerza los que buscamos refugio en él, agarrándonos a la esperanza que se nos ha ofrecido. La cual es para nosotros como ancla del alma, segura y firme, que penetra más allá de la cortina, donde entró por nosotros como precursor Jesús, Sumo Sacerdote para siempre, según el rito de Melquisedec.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 110, 1-2.4-5. 9 y 10c

Psalmus


El Señor recuerda siempre su alianza.

Memor erit Dominus in sæculum testamenti sui

Doy gracias al Señor de todo corazón, en la reunión de los buenos y en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman.
El Señor recuerda siempre su alianza.
Memor erit Dominus in sæculum testamenti sui

Ha hecho maravillas memorables, el Señor es compasivo y misericordioso: da alimento a los que lo respetan, acordándose siempre de su alianza.
El Señor recuerda siempre su alianza.
Memor erit Dominus in sæculum testamenti sui

Envió la redención a su pueblo, confirmó su alianza para siempre; su nombre es santo y digno de respeto; los que así proceden serán para siempre alabados. El Señor se recuerda siempre de su alianza.
El Señor recuerda siempre su alianza.
Memor erit Dominus in sæculum testamenti sui

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que comprendamos cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
Pater Domini nostri Iesu Christi illuminet oculos cordis nostri, ut sciamus quæ sit spes vocationis nostræ

Aleluya.

Evangelio

El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos 2, 23-28

Gloria a ti, Señor.

Un sábado atravesaba el Señor un sembrado; mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas.

Los fariseos le dijeron:

–Oye, ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?

El les respondió:

–¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros.

Y añadió:

–El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del Hombre es señor también del sábado

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

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