Lunes 3ª Tiempo ordinario Año impar (Id=99)

Primera Lectura

Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos; se manifestará por segunda vez para dar la salvación a los que lo esperan

Lectura de la carta a los Hebreos 9, 15. 24-28

Hermanos:

Cristo es mediador de una alianza nueva: en ella ha habido una muerte que ha redimido de los pecados cometidos durante la primera alianza; y así los llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna. Pues Cristo ha entrado no en un santuario construido por hombres –imagen del auténtico–, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros. Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces –como el sumo sacerdote que entraba en el santuario todos los años y ofrecía sangre ajena. Si hubiese sido así, Cristo tendría que haber padecido muchas veces, desde el principio del mundo–. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, en el momento culminante de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. El destino de los hombres es morir una sola vez. Y después de la muerte, el juicio. De la misma manera, Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos. La segunda vez aparecerá, sin ninguna relación al pecado, para salvar definitivamente a los que lo esperan.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 97, 1.2-3ab.3cd-4.5-6

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Cantate Domino canticum novum, quia mirabilia fecit

Cantad al Señor un canto nuevo, porque ha hecho maravillas; su mano le ha dado la victoria, su santo brazo.
Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Cantate Domino canticum novum, quia mirabilia fecit

El Señor hace pública su victoria, a la vista de las naciones muestra su salvación: ha recordado su amor y su fidelidad en favor de Israel.
Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Cantate Domino canticum novum, quia mirabilia fecit

Toda la tierra ha visto la victoria de nuestro Dios. ¡Aclamad al Señor, habitantes de toda la tierra, estallad de gozo, gritad de alegría, cantad!
Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Cantate Domino canticum novum, quia mirabilia fecit

Cantad al Señor con la cítara, con la cítara y los demás instrumentos; al son de trompetas y clarines, aclamad al Señor, que es Rey.
Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Cantate Domino canticum novum, quia mirabilia fecit

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio.
Salvator noster Iesus Christus destruxit mortem, et illuminavit vitam per Evangelium.
Aleluya.

Evangelio

Satanás ha sido derrotado

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos 3, 22-30

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, unos letrados de Jerusalén decían:

–Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios.

El los invitó a acercarse y les puso estas comparaciones:

–¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil, no puede subsistir; una familia dividida, no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa. Creedme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre.

Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

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