3 de octubre

San Francisco de Borja, presbítero

Memoria

Uno de nuestros santos universales es san Francisco de Borja, nacido en Gandía. Su celebración nos enseña el camino del sacrificio personal, de la humildad y del más sincero desprendimiento del mundo, y también de la entrega total al amor de Cristo, manifestado particularmente cuando fue tercer General de la Compañía de Jesús, en la promoción de las misiones en América y de los colegios para la educación cristiana de la juventud en Europa. Poco antes de morir en Roma (30 de septiembre de 1572), se entrevistó con otro gran santo contemporáneo suyo, Juan de Ribera, que hizo luego un gran elogio de san Francisco, que en el mundo había sido IV Duque de Gandía.

[col][lect][ofre][pref][com][despcom]

Antífona de entrada Sal 83, 11b-12a

Prefiero el umbral de la casa de Dios

a vivir con los malvados.

Porque el Señor es sol y escudo,

él da la gracia y la gloria.


[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]


Oración Colecta

Señor y Dios nuestro,

que nos mandas valorar los bienes de este mundo

según el criterio de tu ley;

al celebrar la fiesta de san Francisco de Borja,

tu siervo fiel y cumplidor,

enséñanos a comprender

que nada hay en el mundo

comparable a la alegría

de gastar la vida en tu servicio.

Por nuestro Señor.

Amén.


[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

PRIMERA LECTURA

Lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 3, 7-14

Hermanos:

Lo que para mí era ganancia, por Cristo, lo he estimado como pérdida.

Y más todavía:

Todo lo estimo pérdida, comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.

Por él lo perdí todo, y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo y existir en él, no con una justicia mía -la de la ley-, sino con la que viene de la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios y se apoya en la fe, para conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección, y la comunión con sus padecimientos, muriendo su misma muerte, para llegar un día a la resurrección de entre los muertos.

No es que ya haya conseguido el premio, o que ya esté en la meta: yo sigo corriendo.

Y aunque poseo el premio, porque Cristo Jesús me lo ha entregado, hermanos, yo a mí mismo me considero como si aún no hubiera conseguido el premio.

Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, para ganar el premio, al que Dios desde arriba me llama en Cristo Jesús.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 15, 1-2a y 5.7-8. 11

V. El Señor es el lote de mi heredad.

R. El Señor es el lote de mi heredad.

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;

yo digo al Señor: "Tú eres mi bien."

El Señor es el lote de mi heredad

y mi copa.

R. El Señor es el lote de mi heredad.

Bendeciré al Señor que me aconseja,

hasta de noche me instruye internamente.

Tengo siempre presente al Señor,

con él a mi derecha no vacilaré.

R. El Señor es el lote de mi heredad.

Me enseñarás el sendero de la vida;

me saciarás de gozo en tu presencia,

de alegría perpetua a tu derecha.

R. El Señor es el lote de mi heredad.

Aleluya Cf. Gal 6, 14

(Si no se canta, puede omitirse.)

Aleluya, aleluya.

Dios me libre de gloriarme

si no es en la cruz del Señor,

en la cual el mundo está crucificado para mí,

y yo para el mundo.

Aleluya.

EVANGELIO

El Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir

X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 10, 42-45

En aquel tiempo, reuniendo Jesús a sus discípulos les dijo:

—Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, que sea esclavo de todos. Porque el Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]


Oración sobre las Ofrendas

Al acercamos a tu altar

con ánimo contrito,

haz que esta humilde ofrenda

contribuya al crecimiento de Cristo en nosotros.


[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]


Prefacio

Prefacio de santos pastores

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]


Antífona de comunión 2 Co 4, 10

En toda ocasión y por todas partes

llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús,

para que también la vida de Jesús

se manifieste en nuestro cuerpo.


[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

Oración después de la Comunión

Por estos sacramentos, que hemos recibido,

te rogamos, Señor,

que enciendas nuestros corazones

con el fuego del celo apostólico,

y así nos entreguemos fielmente

a la salvación de los hombres.

Por Jesucristo.

Amén

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]

.