Lecturas Misa Por el Obispo

[Tiempo Pascual] [Fuera tiempo Pascual]

Lecturas fuera del tiempo Pascual [Isaías 1] [Isaias 2] [Éxodo]

Primera Lectura Is 61, 1-3ª

El espíritu del Señor Yahveh está sobre mí, por cuanto que me ha ungido Yahveh. A anunciar la buena nueva a los pobres me ha enviado, a vendar los corazones rotos; a pregonar a los cautivos la liberación, y a los reclusos la libertad;

a pregonar año de gracia de Yahveh, día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran,

para darles diadema en vez de ceniza, aceite de gozo en vez de vestido de luto, alabanza en vez de espíritu abatido.

Palabra de Dios

Te alabamos Señor

Salmo

Primera lectura Ex 32, 7-14

Entonces habló Yahveh a Moisés, y dijo: «¡Anda, baja! Porque tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, ha pecado.

Bien pronto se han apartado el camino que yo les había prescrito. Se han hecho un becerro fundido y se han postrado ante él; le han ofrecido sacrificios y han dicho: "Este es tu Dios, Israel, el que te ha sacado de la tierra de Egipto."»

Y dijo Yahveh a Moisés: «Ya veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz.

Déjame ahora que se encienda mi ira contra ellos y los devore; de ti, en cambio, haré un gran pueblo.»

Pero Moisés trató de aplacar a Yahveh su Dios, diciendo "¿Por qué, oh Yahveh, ha de encenderse tu ira contra tu pueblo, el que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y mano fuerte?

¿Van a poder decir los egipcios: Por malicia los ha sacado, para matarlos en las montañas y exterminarlos de la faz de la tierra? Abandona el ardor de tu cólera y renuncia a lanzar el mal contra tu pueblo. Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel, siervos tuyos, a los cuales juraste por ti mismo: Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; toda esta tierra que os tengo prometida, la daré a vuestros descendientes, y ellos la poseerán como herencia para siempre.»

Y Yahveh renunció a lanzar el mal con que había amenazado a su pueblo.

Palabra de Dios

Te alabamos Señor

Salmo

Primera lectura Is 52, 7-10


¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia salvación, que dice a Sión: «Ya reina tu Dios!» ¡Una voz! Tus vigías alzan la voz, a una dan gritos de júbilo, porque con sus propios ojos ven el retorno de Yahveh a Sión.

Prorrumpid a una en gritos de júbilo, soledades de Jerusalén, porque ha consolado Yahveh a su pueblo, ha rescatado a Jerusalén.

Ha desnudado Yahveh su santo brazo a los ojos de todas las naciones, y han visto todos los cabos de la tierra la salvación de nuestro Dios.

Palabra de Dios

Te alabamos Señor

Salmo

Salmo responsorial Ps 88, 2-3. 4-5. 21-22. 25 et 27 ( : cf. 2a)

Misericordias tuas, Dómine, in aeternum cantabo
Cantaré eternamente tus misericordias Señor.


Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades. Porque dije: “Tu misericordia es un edificio eterno, más que el cielo has afianzado tu fidelidad.
Misericordias tuas, Dómine, in aeternum cantabo
Cantaré eternamente tus misericordias Señor.


Sellé una alianza con mi elegido, jurando a David, mi siervo: Te fundaré un linaje perpetuo, edificaré tu trono para todas las edades.
Misericordias tuas, Dómine, in aeternum cantabo
Cantaré eternamente tus misericordias Señor.


Encontré a David, mi siervo, y lo he ungido con óleo sagrado; para que mi mano esté siempre con él y mi brazo lo haga valeroso.
Misericordias tuas, Dómine, in aeternum cantabo
Cantaré eternamente tus misericordias Señor.


Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán, por mi nombre crecerá su poder. El me invocará: “Tú eres mi Padre, mi Dios, mi Roca salvadora”.
Misericordias tuas, Dómine, in aeternum cantabo
Cantaré eternamente tus misericordias Señor.



Segunda lectura [1 Cor, 2 Cor 1, 2 Cor 2]

Segunda Lectura 2 Cor 3, 1-6


¿Comenzamos de nuevo a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O acaso necesitamos, como algunos, cartas de recomendación para vosotros o de vuestra parte? Nuestra carta sois vosotros, escrita en nuestros corazones, conocida y leída por todos los hombres; pues es notorio que sois una carta de Cristo, redactada por nuestro ministerio y escrita no con tinta sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra sino en tablas que son corazones de carne. Y esta confianza la tenemos por Cristo ante Dios. No es que por nosotros seamos capaces de pensar algo como propio nuestro, sino que nuestra capacidad viene de Dios, el cual también nos hizo idóneos para ser ministros de una nueva alianza, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.


Palabra de Dios

Te alabamos Señor

Aleluya y Evangelio


Segunda Lectura 2 Cor 5, 14-20

Porque el amor de Cristo nos urge, persuadidos de que si uno murió por todos, en consecuencia todos murieron. Y murió por todos a fin de que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que desde ahora no conocemos a nadie según la carne; y si conocimos a Cristo según la carne, ahora ya no le conocemos así. Por tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva criatura: lo viejo pasó, ya ha llegado lo nuevo.

Y todo proviene de Dios, que nos reconcilió consigo por medio de Cristo y nos confirió el ministerio de la reconciliación. Porque en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo, sin imputarle sus delitos, y puso en nosotros la palabra de reconciliación. Somos, pues, embajadores en nombre de Cristo, como si Dios os exhortase por medio de nosotros. En nombre de Cristo os rogamos: reconciliaos con Dios.

Palabra de Dios

Te alabamos Señor

Aleluya y Evangelio

Segunda Lectura 1 Cor 4, 1-5

Así han de considerarnos los hombres: ministros de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Por lo demás, lo que se busca en los administradores es que sean fieles. En cuanto a mí, poco me importa ser juzgado por vosotros o por un tribunal humano. Ni siquiera yo mismo me juzgo. Pues aunque en nada me remuerde la conciencia, no por eso quedo justificado. Quien me juzga es el Señor. Por tanto, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor: él iluminará lo oculto de las tinieblas y pondrá de manifiesto las intenciones de los corazones; entonces cada uno recibirá de parte de Dios la alabanza debida.

Palabra de Dios

Te alabamos Señor

Aleluya y Evangelio

Aleluya

Ego sum pastor bonus, dicit Dóminus; et cognosco oves meas, et cognoscunt me meae
Yo soy el buen pastor –dice el Señor-, conozco mis ovejas, y las mías me conocen.
Aleluya



Evangelio San Mateo 9, 35-38

En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas enseñando en sus sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a las multitudes se llenó de compasión por ellas, porque estaban maltratadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor. Entonces les dijo a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos. 38 Rogad, por tanto, al señor de la mies que envíe obreros a su mies.

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Lecturas tiempo pascual

Primera lectura Ac 20, 17-18 a 28-32. 36

En aquellos dias, Pablo, desde Mileto envió un mensaje a Éfeso y convocó a los presbíteros de la iglesia. Cuando llegaron les dijo: Cuidad de vosotros y de toda la grey, en la que el Espíritu Santo os puso como obispos para apacentar la Iglesia de Dios, que Él adquirió con su sangre. Sé que después de mi marcha se meterán entre vosotros lobos feroces que no perdonarán al rebaño, y que de entre vosotros mismos surgirán hombres que enseñarán doctrinas perversas, con el fin de arrastrar a los discípulos tras ellos. Debéis, por lo tanto, vigilar y recordar que durante tres años no cesé noche y día de exhortaros con lágrimas a cada uno de vosotros.

Ahora os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que es poderosa para edificar y conceder la herencia a todos los santificados.En cuanto acabó de hablar se puso de rodillas y oró con todos ellos.

Palabra de Dios

Te alabamos Señor



Salmo Responsorial

Tú es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec


Oráculo del Señor a mi Señor: “Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies”.
Tú es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec


Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro: somete en la batalla a tus enemigos.
Tú es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec


Eres el príncipe desde el día de tu nacimiento, entre esplendores sagrados; yo mismo te engendré como rocío, antes de la aurora.
Tú es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec


El Señor lo ha jurado y no se arrepiente: Tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec
Tú es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec


Segunda Lectura