Martes 11ª Tiempo ordinario Año impar (Id=415)


Primera Lectura

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 8, 1-9

Os hacemos saber, hermanos, la gracia de Dios concedida a las iglesias de Macedonia. En medio de una gran tribulación con que han sido probados, su rebosante gozo y su extrema pobreza se desbordaron en tesoros de generosidad; porque doy testimonio de que según sus posibilidades, y aun por encima de ellas, espontáneamente nos pidieron con mucha insistencia la gracia de participar en el servicio a favor de los santos. Y no sólo como esperábamos, sino que se dieron a sí mismos, primeramente al Señor y luego, por voluntad de Dios, a nosotros. De manera que rogamos a Tito que, según había comenzado, así llevase a cabo esta gracia también entre vosotros. Y así como tenéis abundancia de todo –de fe, de palabra, de ciencia, de todo desvelo y de la caridad que os hemos comunicado–, sed también abundantes en esta gracia. No lo digo como una orden, sino que, mediante el desvelo por otros, quiero probar también la autenticidad de vuestra caridad. 9 Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que, siendo rico, se hizo pobre por vosotros, para que vosotros seáis ricos por su pobreza.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.


Salmo Responsorial

Sal 145, 2.5-6.7.8-9a

Alaba, alma mía, al Señor.
Lauda, ánima mea, Dóminum

Alabaré al Señor mientras viva, cantaré para mi Dios mientras exista.
Alaba, alma mía, al Señor.
Lauda, ánima mea, Dóminum

Dichoso el que se apoya en el Dios de Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios, que hizo los cielos y la tierra, el mar y cuanto contiene, el Dios que mantiene por siempre su fidelidad.
Alaba, alma mía, al Señor.
Lauda, ánima mea, Dóminum

El hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Señor da la libertad a los cautivos.
Alaba, alma mía, al Señor.
Lauda, ánima mea, Dóminum

El Señor abre los ojos a los ciegos, el Señor levanta a los humillados, el Señor ama a los justos, el Señor protege a los extranjeros.
Alaba, alma mía, al Señor.
Lauda, ánima mea, Dóminum

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Un mandamiento nuevo os doy, dice el Señor, que os améis lo unos a otros, como yo os he amado.
Mandátum novum do vobis, dicit Dóminus, ut diligátis ínvicem, sicut diléxi vos
Aleluya.


Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestro hermano, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]