Jueves 14ª Tiempo ordinario Año par (Id=466)

Primera Lectura

Lectura del libro del profeta Oseas 11, 1-4. 8c-9

Esto dice el Señor: «Cuando Israel era joven, le amé, desde Egipto llamé a mi hijo. Cuando le llamaba, él se alejaba, sacrificaba a los Baales, ofrecía incienso a los ídolos. Yo enseñé a andar a Efraín, le alzaba en brazos, y él no comprendía que yo le curaba. Con ataduras humanas, con lazos de amor le atraía; era para ellos como el que levanta el yugo de la cerviz, me inclinaba y le daba de comer. Se me revuelve el corazón, se me conmueven las entrañas. No cederé al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín; que soy Dios y no hombre, santo en medio de ti, y no enemigo a la puerta».

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 79, 2ac. y 3b.15-16

Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.
Illústra fáciem tuam, Dómine, et salvi érimus

Pastor de Israel, escucha, tú que te sientas sobre los querubines, resplandece, despierta tu poder y ven a salvarnos.
Que brille tu rostro, Señor, y nos salve
.
Illústra fáciem tuam, Dómine, et salvi érimus

Dios todopoderoso, atiéndenos, mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña, la planta que sembraste, el retoño que hiciste vigoroso.
Que brille tu rostro, Señor, y nos salve
.
Illústra fáciem tuam, Dómine, et salvi érimus

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepentíos y creed en el Evangelio.
Appropinquávit regnum Dei; pænitémini et crédite Evangélio
Aleluya.

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 10, 7-15

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: «Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca: Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni otra túnica, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra; que a aquel pueblo».

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]