23º Domingo Tiempo ordinario Ciclo A (Id=599)

Primera Lectura

Lectura del libro del profeta Ezequiel 33, 7-9

Así dice el Señor «A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte. Si yo digo al malvado: "¡Malvado, eres reo de muerte!", y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre; pero si tú pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida».

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 94

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»
Utinam hódie vocem Dómini auditáis: “Nolíte obduráre corda vestra”

Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos a él, llenos de júbilo, y démosle gracias.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»
Utinam hódie vocem Dómini auditáis: “Nolíte obduráre corda vestra”

Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo; él, nuestro pastor y nosotros, sus ovejas.
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»
Utinam hódie vocem Dómini auditáis: “Nolíte obduráre corda vestra”

Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión en el desierto, cuando sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras".
Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»
Utinam hódie vocem Dómini auditáis: “Nolíte obduráre corda vestra”

Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 13, 8-10

Hermanos: A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo consigo, y a nosotros nos ha confiado la palabra de la reconciliación.
Deus erat in Christo mundum reconcílians sibi, et pósuit in nobis verbum reconciliatiónis.
Aleluya.

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 15-20

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. »

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice "Credo".

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]