Martes 25ª Tiempo ordinario Año par (Id=637)

Primera Lectura

Lectura del libro de los Proverbios 21, 1-6.10-13

El corazón del rey es una acequia en manos de Dios: la dirige adonde quiere. Al hombre le parece siempre recto su camino, pero es Dios quien pesa los corazones. Practicar el derecho y la justicia Dios lo prefiere a los sacrificios. Altivez de ojos, mente ambiciosa, faro de los malvados es el pecado. Los planes del diligente traen ganancia, los del atolondrado traen indigencia. Tesoros ganados por boca embustera son humo que se disipa y lazos mortales. Afán del malvado es buscar el mal, no mira con piedad a su prójimo. Cuando el cínico la paga, aprende el inexperto, pero el sabio aprende con la enseñanza. El justo observa el corazón malvado y entrega al malvado a la desgracia. Quien cierra los oídos al clamor del necesitado, no será escuchado cuando grite.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 118, 1.27.30.34.35.44

Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos.
Deduc me, Dómine, in sémitam præceptórum tuorum.

Dichoso el hombre de conducta intachable que cumple la ley del Señor. Dame nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas de tu amor.
Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos
.
Deduc me, Dómine, in sémitam præceptórum tuorum.

He escogido el camino de la lealtad a tu voluntad y a tus mandamientos. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón.
Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos
.
Deduc me, Dómine, in sémitam præceptórum tuorum.

Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. Cumpliré tu voluntad sin cesar y para siempre.
Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos
.
Deduc me, Dómine, in sémitam præceptórum tuorum.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor.
Beáti qui áudiunt verbum Dei, et custódiunt illud.
Aleluya.

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas 8, 19-21

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él.

Entonces le avisaron:

–Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.

El les contestó:

–Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen por obra.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]