Miércoles 25ª Tiempo ordinario Año par (Id=639)

Primera Lectura

Lectura del libro de los Proverbios 30, 5-9

La palabra de Dios es acendrada, él es escudo para los que se refugian en él. No añadas nada a sus palabras, porque te replicará y quedarás por mentiroso. Dos cosas te he pedido; no me las niegues antes de morir: aleja de mí falsedad y mentira; no me des riqueza ni pobreza, concédeme mi ración de pan; no sea que me sacie y reniegue de ti, diciendo: «¿Quién es el Señor?»; no sea que, necesitando, robe y blasfeme el nombre de mi Dios.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 118, 29.72.89.101.104.163

Lámpara, Señor, es tu palabra para mis pasos.
Lucérna pédibus meis verbum tuum, Dómine.

Apártame de los caminos falsos y dame la gracia de cumplir tu voluntad.
Lámpara, Señor, es tu palabra para mis pasos.
Lucérna pédibus meis verbum tuum, Dómine.


Para mí valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata.
Lámpara, Señor, es tu palabra para mis pasos.
Lucérna pédibus meis verbum tuum, Dómine.

Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.
Lámpara, Señor, es tu palabra para mis pasos.
Lucérna pédibus meis verbum tuum, Dómine.


Aparto mi pie de toda senda mala, para cumplir tus palabras.
Lámpara, Señor, es tu palabra para mis pasos.
Lucérna pédibus meis verbum tuum, Dómine.

Medito tus decretos y odio el camino de la mentira.
Lámpara, Señor, es tu palabra para mis pasos.
Lucérna pédibus meis verbum tuum, Dómine.


Detesto y aborrezco la mentira y amo tu voluntad.
Lámpara, Señor, es tu palabra para mis pasos.
Lucérna pédibus meis verbum tuum, Dómine.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepentíos y creed en el Evangelio.
Appropinquávit regnum Dei, pænitémini et crédite Evangélio.
Aleluya.

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 1-6

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles:

–No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.

Ellos se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]