Miércoles 25ª Tiempo ordinario Año impar (Id=640)

Primera Lectura

Lectura del libro de Esdras 9, 5-9

Yo, Esdras, al llegar la hora de la oblación de la tarde, salí de mi abatimiento y con los vestidos y el manto rasgados caí de rodillas, alcé mis manos al Señor mi Dios y dije:

–Dios mío, me avergüenzo y sonrojo de levantar mi rostro hacia ti, porque estamos hundidos en nuestros pecados y nuestro delito es tan grande que llega al cielo. Desde los tiempos de nuestros padres hasta el día de hoy hemos sido gravemente culpables, y por nuestros pecados nos entregaste a nosotros, a nuestros reyes y a nuestros sacerdotes en manos de reyes extranjeros, y a la espada, al cautiverio, al saqueo y al oprobio, como ocurre hoy. Pero ahora, en un instante, el Señor nuestro Dios se ha compadecido de nosotros, dejándonos algunos supervivientes y otorgándonos un resto en su lugar santo; nuestro Dios ha iluminado nuestros ojos y nos ha reanimado un poco en medio de nuestra esclavitud. Porque éramos esclavos, pero nuestro Dios no nos abandonó en nuestra esclavitud; nos granjeó el favor de los reyes de Persia y nos dio ánimos para levantar el templo de nuestro Dios y restaurar sus ruinas, concediéndonos un valladar en Judá y Jerusalén.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Tobías 13

Bendito sea Dios, que vive eternamente.
Benedíctus Deus vivens in ævum.

Dios castiga y tiene compasión, hunde hasta el abismo y saca de él y no hay quién escape de su mano.
Bendito sea Dios, que vive eternamente.
Benedíctus Deus vivens in ævum.

El os dispersó entre los paganos, que no lo conocen, para que les dierais a conocer sus maravillas y para que los hicierais comprender que Él es el único Dios todopoderoso.
Bendito sea Dios, que vive eternamente.
Benedíctus Deus vivens in ævum.

Mirad lo que ha hecho por nosotros, dadle gracias de todo corazón y con vuestras obras bendecid al rey eterno.
Bendito sea Dios, que vive eternamente
Benedíctus Deus vivens in ævum.

Yo le doy gracias en el país de mi destierro, pues anunció su grandeza a un pueblo pecador. Convertíos, pecadores, obrad rectamente en su presencia y esperad que tenga compasión de vosotros.
Bendito sea Dios, que vive eternamente.
Benedíctus Deus vivens in ævum.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepentíos y creed en el Evangelio.
Appropinquávit regnum Dei, pænitémini et crédite Evangélio.
Aleluya.

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 1-6

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles:

–No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.

Ellos se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]