Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas.
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]
Señor y Dios nuestro, que infundiste en san Juan Damasceno tu admirable doctrina, concédenos, por su intercesión, ser fieles a sus enseñanzas y dar testimonio de ellas con nuestra conducta.
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]
Guarda este tesoro con la ayuda del Espíritu Santo
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 1, 13-14; 2, 1-3
Querido hermano: Conforma tu predicación a la sólida doctrina que recibiste de mí acerca de la fe y el amor que tienen su fundamento en Cristo Jesús. Guarda este tesoro con la ayuda del Espíritu Santo, que habita en nosotros.
Por tu parte, hijo mío, manténte firme con la gracia de Cristo Jesús. Y lo que me oíste proclamar en presencia de tantos testigos, confíalo a personas fieles, capaces, a su vez, de enseñarlo a otras personas. Comparte conmigo los sufrimientos, como buen soldado de Cristo Jesús.
Del Salmo 18
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.
Más deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Señor, y más dulces que la miel de un panal que gotea.
Los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.
Aleluya. Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí Aleluya.
El buen pastor da la vida por sus ovejas
† Lectura del santo Evangelio según san Juan 10, 11-16
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: —«Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.
Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor».
Que la participación en esta Eucaristía nos llene, Señor, de aquella misma luz de tu Espíritu que iluminó a san Juan Damasceno y lo hizo instrumento de tu gloria.
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]
Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
Alimentados con este sacramento, te pedimos, Señor, que fieles a las enseñanzas de san Juan Damasceno te demos gracias sin cesar por los dones recibidos.