Celebremos con alegría la fiesta de esta santa, porque el Señor del universo la ha colmado de su amor.
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]
Tú que colmaste de dones celestiales a santa Soledad Torres, virgen, concédenos, Señor, imitar su entrega a ti, aquí en la tierra y compartir con ella tu gloria en el cielo.
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]
Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 4, 7-16
Queridos hermanos: Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios mandó al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo, como propiciación por nuestros pecados. Queridos hermanos: si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Dios nadie le ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud. En esto conocemos que permanecemos en él y él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser Salvador del mundo. Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios. Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es Amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.
Del Salmo 130
Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.
Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad.
Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.
Sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre.
Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.
Espere Israel en el Señor, ahora y por siempre.
Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.
Aleluya. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré, dice el Señor. Aleluya.
Cada vez que lo hicieron con cada uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hiciste
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 25, 31-46
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: —«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda».
Entonces dirá el rey a los de su derecha: —«Venid, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me hospedaron; estuve desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitaron; en la cárcel, y vinieron a verme».
Entonces los justos le contestarán: —Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?, ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?, ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?
Y el rey les dirá: —Les aseguro que cada vez que lo hicieron con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicieron.
Y entonces dirá a los de su izquierda: —Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; fui forastero, y no me hospedaron; estuve desnudo, y no me vistieron; enfermo y en la cárcel, y no me visitaron.
Entonces también éstos contestarán: —Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, o con sed, o forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te asistimos?»
Y él replicará: —«Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicieron conmigo».
Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna».
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y haz que esta Eucaristía nos ayude a superar nuestra inclinación al pecado para que, a ejemplo de santa Soledad Torres, virgen, podamos vivir según el Evangelio.
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]
Las cinco vírgenes prudentes llevaron frascos de aceite con las lámparas. A medianoche se oyó una voz: Ya viene el esposo; salgan al encuentro de Cristo, el Señor.
Señor: que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido, nos ayuden a despegar nuestro corazón de las cosas terrenas para que, a ejemplo de santa Soledad Torres, virgen, podamos amarte más cada día.