El Señor es quien salva a los justos, él es su alcázar en peligro.
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]
Señor, que el triunfo de estos mártires nos llene de alegría, aumente el vigor de nuestra fe y nos consuele en la certeza de que todos ellos interceden por nosotros.
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]
Los recibió como sacrifico de holocausto
Lectura del libro de la Sabiduría 3, 1-9
La vida de los justos está en manos de Dios y no los tocará el tormento. La gente insensata pensaba que morían, consideraba su tránsito como una desgracia, su partida de entre nosotros como una destrucción; pero ellos están en paz. La gente pensaba que eran castigados; pero ellos esperaban seguros la inmortalidad. Sufrieron un poco; recibirán grandes favores, porque Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí: los probó como oro en crisol, los recibió como sacrificio de holocausto.
El día de la cuenta resplandecerán ellos como chispas que prenden en un cañaveral. Gobernarán naciones, someterán pueblos, y su Señor reinará eternamente. Los que en él confían conocerán la verdad y los fieles permanecerán con él en el amor, porque sus elegidos encontrarán gracias y misericordia.
Del Salmo 125
Los que sembraban con lágrimas, cosechan entre cantares.
Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía soñar: la boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares.
Los que sembraban con lágrimas, cosechan entre cantares.
Hasta los gentiles decían: «El Señor ha estado grande con ellos». El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres.
Los que sembraban con lágrimas, cosechan entre cantares.
Que el Señor cambie nuestra suerte como los torrentes del Negueb. Los que sembraban con lágrimas, cosechan entre cantares.
Los que sembraban con lágrimas, cosechan entre cantares.
Al ir, iban llorando, llevando la semilla; al volver vuelven cantando, trayendo sus gavillas.
Los que sembraban con lágrimas, cosechan entre cantares.
Aleluya. Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque una vez aquilatado recibirá la corona de la vida. Aleluya.
Por mi causa los odiará todo el mundo
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 24, 4-13
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: —Tengan cuidado de que nadie los engañe, porque muchos usurparán mi nombre, diciendo: «Yo soy el Mesías», y engañarán a mucha gente. No se alarmen cuando oigan hablar de guerras y de rumores de guerras; todo eso tiene que suceder, pero todavía no será el fin. Porque se levantará en armas una nación contra otra y un reino contra otro. En muchas partes habrá hambre y terremotos. Y esto no es más que el comienzo de los grandes dolores.
Entonces vosotros seréis entregados al sufrimiento y a la muerte; por mi causa los odiará todo el mundo. En aquellos días, muchos desertarán, se traicionarán y odiarán unos a otros. Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a mucha gente, y crecerá tanto la maldad, que en muchos el amor se apagará; pero el que permanezca firme hasta el final, ése se salvará.
Recibe, Señor, esta ofrenda de tu pueblo en honor del martirio de tus santos, y, ya que en la persecución les dio fortaleza, nos dé a nosotros constancia para resistir la adversidad.
[Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C]
El que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará, dice el Señor.
Por estos sacramentos que hemos celebrado en la fiesta de tus mártires romanos, danos gracia abundante, Señor, para que, a la vista de su duro combate, aprendamos a ser fuertes en la paciencia y a alegrarnos con la esperanza de la victoria.