[Virgen1] Et te in . . . beátæ
[Virgen2]
Vere namque in omnes terræ

Común de la Virgen

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus.


En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno

Et te in . . . beátæ Maríæ semper Vírginis collaudáre, benedícere et prædicáre. Quæ et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit, et, virginitátis glória permanénte, lumen ætérnum mundo effúdit, Iesum Christum Dóminum nostrum.

Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la (conmemoración, solemnidad, veneración) de Santa María, siempre virgen. Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo y, sin perder la gloria de su virginidad, hizo brillar sobre el mundo la luz eterna, Jesucristo, Señor nuestro.


Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, súpplici confessióne dicéntes.

Por él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza.

[Indice] [Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C] [Plegarias]

Común de la Virgen II

Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, in ómnium Sanctórum provéctu te mirábilem confitéri, et potíssimum, beátæ Vírginis Maríæ memóriam recoléntes, cleméntiam tuam ipsíus grato magnificáre præcónio.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Señor, y proclamar tus maravillas en la perfección de tus santos; y, al conmemorar a la bienaventurada Virgen María, exaltar especialmente tu generosidad inspirándonos en su mismo cántico de alabanza.

Vere namque in omnes terræ fines magna fecísti, actuam in sæcula prorogásti misericórdiæ largitátem, cum, ancíllæ tuæ humilitátem aspíciens, per eam dedísti humánæ salútis auctórem, Fílium tuum, Iesum Christum, Dóminum nostrum.

En verdad hiciste obras grandes en favor de todos los pueblos, y has mantenido tu misericordia

de generación en generación, cuando, al mirar la humillación de tu esclava, por ella nos diste al autor de la vida, Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro.

Per quem maiestátem tuam adórat exércitus Angelórum, ante conspéctum tuum in æternitáte lætántium. Cum quibus et nostras voces ut admítti iúbeas, deprecámur, sócia exsultatióne dicéntes

Por él, los ángeles y los arcángeles te adoran eternamente, gozosos en tu presencia. Permítenos unirnos a sus voces cantando tu alabanza:

[Indice] [Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C] [Plegarias]

PREFACIO III DE SANTA MARÍA VIRGEN
(Prefacio de la misa votiva B de la Santísima Virgen María)

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, y alabarte debidamente en esta celebración en honor de la Virgen María.



Ella, al aceptar tu Palabra con limpio corazón, mereció concebirla en su seno virginal, y al dar a luz a su Hijo preparó el nacimiento de la Iglesia. Ella, al recibir junto a la cruz el testamento de tu amor divino, tomó como hijos a todos los hombres, nacidos a la vida sobrenatural por la muerte de Cristo. Ella, en la espera pentecostal del Espíritu, al unir sus oraciones a las de los discípulos,

se convirtió en el modelo de la Iglesia suplicante. Desde su asunción a los cielos, acompaña con amor materno a la Iglesia peregrina, y protege sus pasos hacia la patria celeste, hasta la venida gloriosa del Señor.

Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos diciendo sin cesar:

[Indice] [Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C] [Plegarias]

PREFACIO IV DE SANTA MARÍA VIRGEN

En verdad es justo darte gracias, es bueno cantar tu gloria, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.



Te alabamos y te bendecimos, por Jesucristo, tu Hijo, en esta fiesta (memoria) de la bienaventurada Virgen María.

Ella, como humilde sierva, escuchó tu palabra y la conservó en su corazón; admirablemente unida al misterio de la redención, perseveró con los apóstoles en la plegaria, mientras esperaban al Espíritu Santo, y ahora brilla en nuestro camino como signo de consuelo y de firme esperanza.

Por este don de tu benevolencia, unidos a los ángeles y a los santos, te entonamos nuestro canto

y proclamamos tu alabanza:

[Indice] [Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C] [Plegarias]

PREFACIO V DE SANTA MARÍA VIRGEN

En verdad es justo darte gracias, Padre santo, fuente de la vida y de la alegría.



Porque en esta etapa final de la historia has querido revelarnos el misterio escondido desde siglos,

para que así el mundo entero retorne a la vida y recobre la esperanza. En Cristo, nuevo Adán,

y en María, nueva Eva, se revela el misterio de tu Iglesia, como primicia de la humanidad redimida. Por este inefable don la creación entera, con la fuerza del Espíritu Santo, emprende de nuevo su camino hacia la Pascua eterna.

Por eso, nosotros, unidos a los ángeles y a los santos, cantamos a una voz el himno de tu gloria:

[Indice] [Misa][Misa LCSR][Misa L][Misa C] [Plegarias]