2825Por dos cosas se me parte el corazón,
y por una tercera me llega la ira:
26soldado que desfallece en la miseria,
hombres sabios tratados con menosprecio,
27y el que se pasa de la justicia al pecado;
el Señor le destinará a la espada.
2928Con dificultad se libra de culpa un comerciante,
y no estará exento de pecado el chamarilero.
27Si1Por el lucro pecan muchos,
y quien trata de enriquecerse procede sin miramientos.
2Como entre dos piedras de ajuste se clava la estaca,
entre compra y venta se mete el pecado. (3)
34Si no te sujetas al temor del Señor,
pronto tu casa se verá en ruina.
45Cuando se agita la criba, quedan las granzas,
igual que los defectos cuando un hombre parlotea.
56El horno prueba los vasos del alfarero,
y la prueba del hombre está en su conversación.
67El fruto muestra cómo se cultivó un árbol,
así, la palabra, los pensamientos del corazón humano.
78No alabes a un hombre antes de que hable,
porque ésa es la prueba de los hombres.
89Si sigues tras la justicia, la alcanzarás,
y te revestirás como de un manto de honra;
morarás con ella, te protegerá siempre
y el día de la cuenta encontrarás apoyo.
910Los pájaros anidan junto a sus semejantes;
la verdad retorna a los que la practican.
1011El león está siempre al acecho de la presa,
así, el pecado con los que obran injusticias.
Discreción en el hablar
1112Conversación de piadoso es siempre sabia;
la del necio cambia como la luna.
1213Con estúpidos no pierdas tu tiempo,
con sensatos prorrógalo.
1314El discurso de los necios es insoportable,
sus risotadas explotan con la orgía del pecado.
1415La lengua del que jura de continuo eriza los pelos,
y sus discusiones hacen taparse los oídos.
1516Riña de soberbios, derramamiento de sangre;
sus injurias cruzadas, fatigan el oído.
1617Quien revela secretos pierde el crédito de amigo,
y ya no encontrará amigo en su vida.
1718Ama al amigo y pon tu confianza en él,
19pero si has desvelado sus secretos, no lo sigas más;
1820pues como pierde un hombre a un difunto,
así habrás perdido tú la amistad del amigo;
1921como el que suelta un pájaro de la mano,
así has perdido a tu amigo y no lo recobrarás.
2022No intentes seguirle, que se habrá ido lejos;
huyó como gacela de la trampa,
porque ha sido herido en su alma:
23ya nunca te podrás reconciliar con él.
1Una palabra injuriosa se puede reparar,
24pero revelar secretos de amigo es cortar la esperanza.
2225Quien guiña el ojo algo malo trama,
y el que lo ve se aparta de él;
2326ante tu vista endulzará su boca
y alabará tus palabras;
pero después cambiará su hablar
y pondrá el escándalo en tus palabras.
2427Muchas son las cosas que detesto,
pero ninguna tanto como eso;
el Señor también lo odia.
2528Quien tira una piedra a lo alto, caerá en su cabeza;
golpe a traición abre la herida del traidor.
2629Quien cava una fosa en ella caerá,
quien pone piedra al prójimo, en ella tropezará,
y quien tiende una trampa, en ella será atrapado.
2730Quien trama un mal, se revolverá contra él,
y no sabrá de dónde le viene.
2831Ultraje e insulto revierten al soberbio,
y la venganza, como león, le acechará.
2932En la trampa caerán
los que se alegran por la caída de los justos,
les consumirá el dolor antes que su propia muerte.
3033Rencor y cólera, ambos son detestables,
y el hombre pecador los tendrá dentro.
28Si1El que es vengativo, hallará venganza del Señor;
Él le tendrá siempre presentes sus pecados.
2Perdona a tu prójimo la ofensa,
y así, por tu oración, te serán perdonados los pecados.
3Hombre que a hombre guarda rencor,
¿cómo osará pedir al Señor la curación?
4El hombre que no tiene misericordia con su semejante,
¿cómo se atreve a rezar por sus propios pecados?
5Si él, siendo mortal, guarda rencor,
¿quién le perdonará sus pecados?
¿Y pide a Dios la reconciliación?
6Recuerda tus postrimerías y dejarás de odiar:
7son corrupción y muerte; así cumplirás los mandatos.
78Recuerda los preceptos, y no te enojes con el prójimo;
9recuerda la alianza del Altísimo,
y no tengas en cuenta los errores del prójimo.
810Abstente de disputas y disminuirás los pecados,
11pues un hombre apasionado enciende riñas;
1el hombre pecador perturba a los amigos
y siembra enemistad entre los que están en paz.
1012Según sea la leña, así arderá el fuego:
una disputa se inflama según su violencia;
según el vigor de un hombre así será su furor,
y según su riqueza, se exaltará su ira.
1113Disputa precipitada enciende el fuego,
riña violenta vierte sangre,
y lengua desafiante atrae la muerte.
1214Si soplas sobre chispa, se prende fuego;
si escupes sobre ella, se apagará;
ahora bien, ambas cosas salen de tu boca.
1315Chismoso y de doble lengua tenlos como malditos,
porque pierden a muchos que viven en paz.
1416Triple lengua conturbó a muchos,
y los expulsó de nación en nación;
17destruyó ciudades fortificadas y prósperas,
y derrumbó casas de hombres grandes;
18acabó con las fuerzas de pueblos
y deshizo naciones poderosas.
1519Triple lengua hizo repudiar a mujeres valerosas,
y les privó del fruto de sus trabajos.
1620Quien le preste atención no encontrará descanso,
ni tendrá amigo con quien consolarse.
1721Golpe de látigo produce moraduras,
pero golpe de lengua quebranta los huesos.
1822Muchos cayeron a filo de espada,
pero no tantos como los que perecieron por la lengua.
1923Dichoso el que se resguarda de ella,
el que no ha experimentado su furor,
no ha arrastrado su yugo,
ni ha sido atado con sus cadenas.
2024Porque su yugo es de hierro,
y sus cadenas, de bronce.
2125Espantosa es la muerte que origina,
más vale el abismo que ella.
2226Pero no tendrá poder sobre los piadosos,
ni se abrasarán en sus llamas.
2327Los que abandonan al Señor caerán en ella,
y los quemará sin apagarse.
Contra ellos será lanzada como un león,
y los despedazará como una pantera.
2428Rodea de espinos tus oídos, no oigas mala lengua,
pon a tu boca puerta y cerrojos.
29Sella tu plata y tu oro.
1Haz a tu boca balanza y pesos justos.
2630Pon atención de no resbalar con la lengua,
no sea que caigas ante los enemigos que te acechan
y sea incurable y mortal tu caída.
29Si1Quien usa de misericordia presta al prójimo;
y quien le echa una mano, cumple los mandamientos.
2Da en préstamo al prójimo cuando lo necesite,
y, a tu vez, restituye al prójimo en el tiempo fijado.
3Mantén la palabra y sé leal con él,
así encontrarás en toda ocasión lo que necesites.
4Muchos toman el préstamo como objeto encontrado,
y causan molestias a quienes les ayudaron.
5Hasta que recibe, besa las manos del que le va a dar,
baja la voz para conseguir el dinero del prójimo;
6pero a la hora de restituir, da largas al tiempo,
responde con evasivas, refunfuña,
y echa la culpa a las circunstancias.
67Si puede restituir, pondrá dificultades;
apenas devolverá la mitad al acreedor,
que tendrá que mirarla como una suerte.
8En el peor caso, se quedará sin su dinero
y se ganará gratis un enemigo;
9éste le pagará con maldiciones e injurias,
y le devolverá insultos en vez del honor y el beneficio.
710Muchos no prestan, no por maldad,
sino por temor a ser defraudados injustamente.
811Con todo, sé generoso con el necesitado,
y no le hagas esperar la limosna.
912Como está mandado, socorre al pobre;
y, por su indigencia, no le despidas con las manos vacías.
1013Gasta dinero en favor de tu hermano y amigo,
y no lo escondas bajo una piedra hasta perderlo.
1114Pon tu tesoro según los mandatos del Altísimo;
te dará más provecho que el oro.
1215Encierra la limosna en el corazón del pobre,
y ella orará por ti en toda desgracia. (16–17)
1318Mejor que escudo resistente y lanza pesada
luchará por ti frente al enemigo.
1419El hombre de bien sale fiador de su prójimo,
quien perdió la vergüenza lo abandona a su suerte.
1520No olvides el favor de tu fiador,
pues él se ha empeñado por ti. (21)
1622El pecador dilapida los bienes de su fiador,
y el desagradecido abandonará al que le salvó. (23)
1724La fianza ha arruinado a mucha gente honesta,
y les ha sacudido como ola del mar;
1825ha hecho emigrar a hombres poderosos,
y les ha obligado a errar entre gente extranjera.
1926Pecador que infringe los mandatos del Señor,
recurrirá pronto la fianza,
y quien intenta lucro rápido, caerá en pleitos.
2027Ayuda a tu prójimo según tus recursos,
y mira por ti, para que no caigas.
2128Necesario para la vida son agua, pan, vestido
y casa para proteger las vilezas.
2229Más vale vida pobre, bajo techo de tablas,
que manjares espléndidos en casas ajenas.
2330Conténtate en escasez como en abundancia,
así no oirás el desprecio de ser un extraño.
2431Triste vida es ser hospedado de casa en casa:
allí donde te hospedes no obrarás con confianza,
ni siquiera podrás abrir la boca.
2532Recibirás hospedaje, comida y bebida con desagrado,
y escucharás estas cosas amargas:
2633«Pasa, forastero, prepara la mesa,
y dame de comer, si es que tienes algo a mano»;
2734«Vete, forastero, que viene gente más digna»;
«Tengo a mi hermano de huésped, necesito la casa».
2835Cosas duras para un hombre sensato son:
desprecios por la hospitalidad e injurias del acreedor.
30Si1Acerca de los hijos:
Quien ama a su hijo usa también los azotes,
para alegrarse en el futuro.
2Quien educa a su hijo, sacará provecho de él
y podrá gloriarse entre sus parientes.
3Quien instruye a su hijo, dará envidia al enemigo
y podrá gloriarse ante los amigos.
4Ha fallecido el padre, pero como si no hubiese muerto,
porque ha dejado tras sí otro igual que él.
5En vida se alegra de verlo,
y en la muerte no se entristece,
ni es avergonzado ante los enemigos,
6pues ha dejado quien defienda su casa de enemigos,
y quien recompense a los amigos.
7Quien es blando con su hijo habrá de vendar sus heridas,
y a cada grito se le conmoverán las entrañas.
8Caballo sin doma sale indócil,
hijo consentido saldrá insolente.
9Mima al hijo y te infundirá terror,
juega con él y te contristará.
10No te rías con él, para no entristecerte con él
y que al final te rechinen los dientes.
11No le entregues poderes en su juventud,
y no pases por alto sus errores.
12Dóblale la cerviz mientras es joven,
túndele las costillas cuando aún es niño,
para que no sea terco y te desobedezca:
de ello vendría dolor a tu alma.
13Educa a tu hijo y hazle trabajar,
así no tendrás que soportar su insolencia.
14Más vale pobre sano y robusto,
que rico débil y achacoso de cuerpo.
15Salud y vigor valen más que todo el oro y la plata,
y un espíritu sano que una fortuna inmensa.
16No hay riqueza mayor que la salud corporal,
ni gozo mayor que un corazón alegre.
17Más vale la muerte que una vida amarga,
y el descanso eterno que la enfermedad incurable.
18Manjares llevados a boca cerrada
son las ofrendas de alimentos puestas sobre una tumba.
19¿De qué le sirven a un ídolo la ofrenda de frutos?
Ni los comerá ni sentirá su olor.
20Así sucede a quien huye del Señor
portando el precio de su iniquidad:
2021fija la vista y suspira,
como eunuco que abraza a doncella y solloza.
2122No entregues tu alma a la tristeza,
ni te atormentes en tus pensamientos.
2223Alegría de corazón: ésta es vida para el hombre,
un tesoro inacabable de santidad;
y gozo de un hombre es larga vida.
2324Distrae tu alma y consuela tu corazón;
echa lejos la melancolía.
25Pues la tristeza perdió a muchos,
y nada provechoso se saca de ella.
2426Envidia e ira acortan los días,
y las preocupaciones anticipan la vejez.
2527Corazón radiante y bueno da buen apetito,
y aprovecha los alimentos.
31Si1Los desvelos del rico consumen las carnes,
y sus preocupaciones le quitan el sueño.
2La inquietud por el sustento ahuyenta el sueño,
y la enfermedad grave impide dormir.
3El rico se afana por acumular riquezas
y, si descansa, se engolfa en placeres.
4El pobre se afana en las penurias de la vida
y, si descansa, cae en la indigencia.
5El que ama el oro no estará ausente de culpa,
y quien persigue el lucro pecará en ello.
6Muchos se arruinaron a causa del oro,
y su perdición marchaba delante de ellos.
7Leño de tropiezo es el oro de los que sacrifican.
¡Ay de aquellos que corren tras él!
En él quedará preso todo insensato.
8Dichoso el rico que es hallado sin falta,
que no corrió tras el oro,
ni puso su esperanza en dinero y tesoros.
9¿Quién es ése para que lo felicitemos?
Porque ha hecho maravillas en medio de su pueblo.
10¿Quién pasó esta prueba y fue hallado perfecto?
Tendrá gloria eterna.
¿Quién, pudiendo transgredir, no transgredió,
pudiendo hacer el mal, no lo hizo?
11Por eso, sus bienes se consolidarán en el Señor,
y toda la asamblea de los santos proclamará sus limosnas.
12¿Estás sentado a una mesa suculenta?
No seas tú el primero en abrir la boca,
13ni digas: «¡Cuántas cosas hay en ella!».
1314Recuerda que el ojo codicioso es malo,
y que Dios detesta el ojo ávido.
15Peor que el ojo, ¿qué ha sido creado?
Por eso llora a la vista de cualquier cosa.
1416No alargues el primero la mano a cuanto veas,
no sea que, tachado de ávido, te avergüences.
17No te adelantes al de al lado en el mismo plato.
1518Comprende las apetencias del prójimo por las tuyas;
y sé reflexivo en todo.
1619Come como hombre frugal lo que te ofrezcan;
no mastiques con voracidad para no hacerte odioso.
1720Termina el primero por educación,
y no seas glotón para no molestar.
1821Si te sientas entre muchos invitados,
no seas el primero en alargar la mano,
ni el primero en pedir de beber.
1922Para un hombre educado un poco de vino basta,
y al dormir no te molestará, ni sentirás fastidio.
23Insomnio, cólico y vómitos, en hombre glotón;
2024sueño tranquilo, en hombre sobrio:
se duerme hasta la mañana y luego tiene el ánimo alegre.
2125Si fuiste obligado a excederte en la comida,
levántate, vete a vomitar y descansarás.
2226Escúchame, hijo, y no me desprecies,
a la postre comprenderás mis palabras.
27Sé moderado en todo lo que hagas
y ninguna enfermedad te afligirá.
2328Al espléndido en convites le alabarán muchos labios
y darán fiel testimonio de su generosidad.
2429La ciudad critica al tacaño en los banquetes
y dará cumplido testimonio de su avaricia.
2530No te hagas el valiente con el vino,
pues acabó con muchos.
2631El horno prueba el temple del hierro al meterlo,
así el vino, los corazones en disputa entre arrogantes.
2732El vino es como vida para los hombres
si lo bebes con mesura.
33¿Qué vida es la del que le falta el vino?
34¿Qué nos priva de la vida? La muerte.
35El vino fue creado para alegría de los hombres
y no para embriaguez, ya desde el principio.
2836Gozo del corazón y alegría y deleite del alma
es el vino bebido a tiempo y con medida.
37Beberlo sobriamente es salud de alma y cuerpo.
38Pero demasiado vino causa
muchas irritaciones, iras y desgracias.
2939El vino bebido en exceso es amargura del alma,
y también provocación y ruina.
3040La embriaguez aumenta la ira del necio hasta caer,
disminuye las fuerzas y produce heridas.
3141En banquete con vino no reprendas al prójimo,
ni te burles de él si se pone alegre.
42No le dirijas palabras injuriosas,
ni le apremies con reclamaciones.
32Si1¿Te han puesto a presidir? No te envanezcas;
compórtate con los otros como uno más.
2Preocúpate de ellos y luego siéntate.
Y, cumplidos todos tus deberes, acomódate,
3para alegrarte con ellos,
recibir el premio de tu cortesía
y obtener el honor de la reunión.
34Habla, anciano: pues te corresponde
5la primera palabra, pero con rigor,
y sin estorbar la música.
46Cuando haya que brindar, no alargues el discurso,
ni hagas alardes de sabiduría a destiempo.
57Sello de rubí en montura de oro
es el concierto de canto en banquete con vino.
68Sello de esmeralda en engarce de oro
es la melodía musical con vino generoso.
9Escucha en silencio y, por tu modestia,
te vendrán muchas mercedes.
710Habla, joven, si es necesario,
pero apenas un par de veces, si se te pregunta.
811Recapitula tu discurso, di mucho en pocas palabras;
sé como quien sabe y, a la vez, calla.
912Entre los grandes, no te jactes,
y si hay mayores, tú no hables mucho.
1013Antes del trueno llega el relámpago,
y la gracia precede al hombre modesto.
1114A la hora de levantarse no te entretengas;
retírate el primero a casa, no te hagas el remolón.
1215Allí distráete, allí diviértete,
16y haz lo que te plazca,
pero no peques con palabras arrogantes.
1317Por todo esto, bendice al Señor, que te creó
y que te colma de sus beneficios.
Temor del Señor y fidelidad a la Ley
1418Quien teme al Señor aceptará la instrucción;
los que madrugan por Él encontrarán su bendición.
1519El que busca la Ley se saciará de ella,
pero el hipócrita en ella tropezará.
1620Los que temen al Señor serán justificados,
y sus virtudes brillarán como lumbreras.
1721El hombre pecador rehúye la reprensión,
y encontrará excusas para sus caprichos.
1822El hombre sensato no descuida la reflexión,
el extraño y el soberbio no tienen temor a nada. (23)
1924Hijo, no hagas nada sin tomar consejo,
así no tendrás luego que arrepentirte de tus actos.
2025No vayas por caminos llenos de obstáculos,
así no tropezarás dos veces con las piedras.
1No te fíes de un camino sin explorar,
ni te pongas obstáculos a ti mismo.
2226Guárdate incluso de tus hijos,
y pon atención a tus criados.
2327En todas tus acciones confía en ti mismo,
pues también eso es observar los mandamientos.
2428Quien es fiel a la Ley está atento a los mandatos;
quien confía en el Señor no quedará defraudado.
El hombre sabio
33Si1Al que teme al Señor no le sucederá mal alguno;
antes bien, en la prueba Dios le guardará de nuevo
y será librado de los males.
2El hombre sabio no aborrece las leyes y juicios;
el hipócrita es como nave en medio de la tormenta.
3El hombre sensato cree en la palabra de Dios,
pues la Ley es de fiar, igual que un oráculo claro.
4Prepara el discurso, así serás escuchado;
ordena tus conocimientos y luego responde.
5Rueda de carro es el sentimiento del necio,
y su pensamiento, como el eje que da vueltas.
6Igual que caballo semental es un amigo burlón,
relincha bajo cualquier jinete.
Discernimiento de lo bueno y lo malo
7¿Por qué un día es más importante que otro,
si la luz de cualquier día del año viene del sol?
8La sabiduría del Señor los ha diferenciado
y ha distinguido sus estaciones y sus fiestas.
9A unos los ha ennoblecido y santificado,
a otros los ha dispuesto entre los días ordinarios.
10También todos los hombres proceden del polvo,
y de la tierra fue creado Adán.
11En su gran sabiduría el Señor los ha hecho distintos,
y les ha asignado diversos caminos.
12A unos los ha bendecido y ensalzado;
a otros los ha santificado y los ha acercado a Sí;
a otros los ha maldecido y humillado,
y los derribó de sus posiciones.
13Como la arcilla en manos del alfarero,
que le da forma y dispone a su gusto,
14así son los hombres en manos del que los hizo:
les retribuye según su designio.
1415Frente al mal está el bien,
frente a la muerte, la vida;
así, frente al piadoso, el pecador.
1Contempla, pues, las obras todas del Altísimo:
dos a dos, una frente a la otra.
La labor del maestro
16También yo, el último, me he dedicado al estudio,
como quien anda al rebusco detrás de los viñadores.
17Con la bendición del Señor, he llegado a la meta,
y como un vendimiador he llenado el lagar.
18Observen que no he trabajado sólo para mí,
sino para cuantos buscan la instrucción.
19Jefes del pueblo, escúchenme;
los que dirigen la asamblea, presten atención.
20Al hijo y a la mujer, al hermano y al amigo
no les des potestad sobre ti mientras vivas.
No entregues a otro tus posesiones,
no sea que te arrepientas y tengas que suplicárselas.
21Mientras vivas y puedas respirar,
no te enajenes tú mismo en poder de nadie.
22Es mejor que los hijos te supliquen,
que verte en manos de tus hijos.
23En todas tus obras mantén tu dignidad,
y no permitas que se manche tu fama.
24Cuando se cumpla el último día de tu vida,
el tiempo de la muerte, entonces, reparte tu heredad.
25Pienso, palo y carga para el asno;
pan, instrucción y trabajo para el criado.
26Haz trabajar a tu siervo y encontrarás descanso;
relaja sus manos y buscará libertad.
27Yugo y riendas doblan el cuello;
trabajos constantes doblegan al siervo.
28Torturas y castigo, para el siervo malo.
1Mándale al trabajo para que no esté ocioso,
29porque la ociosidad enseña muchas maldades.
2930Imponle el trabajo que le compete
y, si no obedece, átale por los pies.
1Pero no te excedas con nadie,
ni hagas nada grave sin ponderarlo.
31Si tienes un esclavo único, sea como tú mismo,
pues lo necesitarás como tu misma vida.
32Si tienes un esclavo único, trátalo como hermano,
pues con sangre lo has adquirido.
33Si le maltratas injustamente, huirá,
y si se levanta y se escapa
¿por qué camino le buscarás? No lo sabes.
34Si1Vana y engañosa es la esperanza del insensato,
y los sueños dan alas a los necios.
2Como quien agarra la sombra o persigue el viento,
así es el que se fía de visiones nocturnas.
3La visión en sueños es como un reflejo,
imagen de un rostro en el espejo.
4De lo impuro, ¿puede salir algo puro?
De lo falso, ¿puede salir algo verdadero?
5Adivinaciones, auspicios y sueños son cosas vanas,
6semejantes a fantasías en corazón de parturienta.
Si no fueran enviados como visita del Altísimo,
no dejes que tu corazón se ocupe en ellos.
7Los sueños indujeron a muchos al error,
los que pusieron en ellos su esperanza fracasaron.
8La palabra de la Ley se ha de cumplir sin engaño,
y la sabiduría en boca veraz es la perfección.