9El hombre que ha viajado ha aprendido muchas cosas;
el que tiene mucha experiencia hablará con precisión.
10Quien no ha sido probado conoce poco,
pero el que ha viajado ha aumentado su sagacidad. (11)
1112Yo he visto muchas cosas en mis viajes;
mis conocimientos superan a mis palabras.
1213Algunas veces me he visto en peligro de muerte,
pero me he salvado gracias a lo siguiente:
1314El espíritu de los que temen al Señor vivirá,
y por su mirada vivirá,
15pues su esperanza está en quien los salva,
y los ojos de Dios están en quienes le aman.
1416Quien teme al Señor nada le hará temblar,
y no se asustará porque Él es su esperanza.
1517Dichosa el alma que teme al Señor.
18¿A quién se dirige? ¿Quién es su fortaleza?
1619Los ojos del Señor están sobre los que le aman.
Él es protección poderosa, soporte potente,
cubierta contra el ardor, toldo para el sol de mediodía,
20protección contra el tropiezo y auxilio en la caída.
1Levanta el alma e ilumina los ojos,
da salud, vida y bendición.
21El Señor está sólo con los que le aguardan
en el camino de la verdad y la justicia.
1822Impura es la oblación del que sacrifica de lo injusto;
pues no le complacen las ofrendas de los malvados.
1923El Altísimo no acepta los dones de los impíos,
ni perdona los pecados por la multitud de las víctimas.
2024El que ofrece un sacrificio con los bienes de los pobres
es como el que inmola al hijo delante de su padre.
2125Pan de necesitado es la vida de los pobres,
el que se lo priva es un asesino.
2226Quien le quita el pan de su sudor
es como el que mata al prójimo;
27y derrama sangre
quien retiene el salario del jornalero.
2328Uno edifica, el otro destruye:
¿qué provecho sacan sino fatiga?
2429Uno reza, otro maldice:
¿a quién de los dos escuchará el Señor?
2530Quien se purifica de tocar a un muerto y de nuevo lo toca,
¿de qué le sirve su purificación?
2631Es lo mismo que el hombre que ayuna por sus pecados,
y después va y los comete otra vez:
¿quién escuchará su oración?,
¿de qué le servirá humillarse?
35Si1Quien observa la Ley es generoso en las ofrendas.
2Sacrificio pacífico es cumplir los mandamientos. (3)
24Quien es agradecido ofrece flor de harina,
quien da limosna hace un sacrificio de alabanza.
35Lo más agradable al Señor es apartarse del mal,
y el mejor sacrificio expiatorio, apartarse de la injusticia.
46No te presentes con las manos vacías ante el Señor,
7pues todo eso es lo prescrito por el mandamiento.
58La ofrenda del justo unge el altar,
y su perfume sube hasta el Altísimo.
69El sacrificio del hombre justo es aceptado,
y su recuerdo no caerá en el olvido.
710Glorifica al Señor con generosidad,
no seas mezquino en las primicias que ofreces.
811En toda ofrenda pon buena cara,
y consagra con alegría los diezmos.
912Da al Altísimo conforme de Él recibiste,
y da con generosidad, según lo que puedas,
1013pues el Señor es buen pagador
y te restituirá siete veces más.
1114No intentes sobornarlo con dones defectuosos,
porque no los aceptará,
15ni confíes en sacrificios injustos,
1porque el Señor es juez,
y en Él no cuenta la categoría de las personas,
1316ni hace acepción de personas contra el pobre,
pero, en cambio, escucha la plegaria del oprimido.
1417No desestima la súplica del huérfano,
ni de la viuda, cuando se desahoga en lamentos.
1518¿No bajan por las mejillas las lágrimas de la viuda,
y no se alza su grito contra el que las hizo bajar?
19Desde las mejillas suben hasta el cielo,
y el Señor, que las oye, no se deleita en ellas precisamente.
1620El que sirve a Dios será escuchado con benevolencia,
su plegaria subirá hasta las nubes.
1721La oración del humilde traspasa las nubes,
y hasta que no alcanza su fin no se contenta,
1ni desiste hasta que el Altísimo la atienda,
y haga justicia a los justos dictando sentencia.
1922En cambio, el Señor no se retrasará,
ni, como fuerte guerrero, aguantará más a los impíos,
1hasta haber despedazado las espaldas de los crueles.
23Tomará venganza de las naciones,
1hasta extinguir a la multitud de los violentos
y quebrar el cetro de los injustos;
2224hasta retribuir a cada hombre según sus obras,
y las acciones de los hombres, según sus intenciones;
2325hasta hacer justicia a su pueblo
y alegrarles con su misericordia.
2426Bella es la misericordia al tiempo de la aflicción,
como nubes de lluvia en tiempo de sequía.
36Si1Ten piedad de nosotros, Señor Dios del universo;
míranos, muéstranos la luz de tus misericordias.
2Infunde tu temor en todas las naciones,
las que no te buscaron,
que reconozcan que no hay Dios sino Tú
y proclamen tus hazañas.
23Levanta tu mano contra las naciones extranjeras,
para que vean tu poderío.
34Como ante sus ojos mostraste tu santidad en nosotros,
así, ante nosotros muestra tu grandeza en ellas.
45Que te reconozcan, como nosotros reconocimos
que no existe otro Dios fuera de ti, Señor.
56Renueva tus signos y repite tus maravillas.
7Glorifica tu mano y tu brazo diestro.
68Despierta tu furor y derrama tu ira,
9destruye al adversario y aniquila al enemigo.
710Da prisa al tiempo y recuerda el plazo,
para que se proclamen tus hazañas.
811Que sea devorado en fuego abrasador todo superviviente,
y vayan a la perdición los que hacen daño a tu pueblo.
912Aplasta las cabezas de los jefes enemigos,
los que van diciendo: «No hay nadie como nosotros».
1013Reúne todas las tribus de Jacob
y dales la heredad como al principio.
1114Ten piedad, Señor, del pueblo llamado con tu Nombre,
de Israel, a quien declaraste primogénito.
1215Ten piedad de tu ciudad santa,
de Jerusalén, lugar de tu descanso.
1316Llena a Sión de tu majestad,
y de tu gloria a tu Templo.
1417Testifica cuáles desde el principio son tus criaturas,
y cumple las profecías hechas en tu Nombre.
1518Da su recompensa a quienes esperan en Ti,
y que tus profetas sean dignos de crédito.
1Escucha, Señor, la oración de tus siervos,
19según el beneplácito sobre tu pueblo.
Dirígenos por el camino de la justicia;
1que sepan cuantos habitan la tierra
que Tú eres el Señor, el Dios eterno.
1820El vientre consume todo alimento,
pero hay alimentos mejores que otros.
1921El paladar distingue al gusto la carne de caza,
y el corazón sensato, las palabras engañosas.
2022Corazón perverso hace sufrir,
hombre experto lo reconforta.
2123Una mujer aceptará cualquier marido,
pero unas jóvenes son mejores que otras.
2224Mujer hermosa alegra el rostro de su marido,
y colma todo deseo del hombre.
2325Si además hay en su lengua bondad y dulzura,
su marido no será uno más entre los hombres.
2426Quien toma mujer buena, adquiere la mejor fortuna,
ayuda apropiada, y pilar donde apoyarse.
2527Donde no hay cerca, propiedad saqueada,
donde no hay mujer, se lamenta errante.
28¿Quién se fiará del que no tiene nido,
que se acurruca donde le pilla la noche,
como ladrón ligero que va de ciudad en ciudad?
37Si1Cualquier amigo afirma: «Yo también soy tu amigo»;
pero hay amigos que lo son sólo de nombre.
2¿No es dolor casi mortal
que un compañero o un amigo se convierta en enemigo?
3¡Oh inclinación malvada! ¿De dónde saltaste
para cubrir la tierra de malicia y engaños?:
4¡Un compañero que se alegra de la felicidad del amigo,
pero en el tiempo de la desgracia le es hostil!
5¡Un compañero que se conduele con el amigo por interés,
pero en la contienda sólo toma el escudo!
6No te olvides del amigo de tu alma,
ni dejes de recordarle en tu prosperidad.
7No te aconsejes de quien te arma asechanzas,
y te encubre el consejo frente a los que te envidian.
78Cualquier avispado sugiere consejos,
pero hay quien aconseja en provecho propio.
89Ponte en guardia de un consejero cualquiera,
averigua primero cuáles son sus intereses,
—pues puede aconsejarte según su provecho—,
10no sea que eche suertes sobre ti
1y te diga:
11«Tu camino es bueno»,
y luego se ponga a esperar a ver qué te sucede.
1012No consultes con quien te mire de reojo,
ni descubras tus intenciones a quien te envidie.
1No consultes:
a una mujer acerca de su rival,
a un cobarde acerca de la guerra,
a un mercader sobre el comercio,
a un comprador sobre una venta,
a un envidioso sobre el agradecimiento,
13a un impío sobre la buena conducta,
a un deshonesto sobre la honestidad,
a un obrero eventual sobre la terminación de la obra,
14a un empleado anual sobre el final del año,
a un esclavo perezoso sobre el mucho trabajo;
no les tengas en cuenta para consejo alguno.
1215Al contrario, acude al hombre piadoso,
a quien sepas que es cumplidor de los mandamientos,
16a quien comparte tus mismos sentimientos,
a quien si caes tú, sabrá compadecerse de ti.
1317Mantente firme en lo que te aconseje tu corazón,
pues nadie te será más fiel que él.
1418La conciencia humana suele advertir mejor
que siete centinelas puestos en un alto para vigilar.
1519Pero, por encima de todo esto, ruega al Altísimo
que guíe tu camino según la verdad.
1620Principio de toda obra sea la recta razón,
antes de toda acción, la reflexión firme.
1721Raíz de los pensamientos es el corazón,
de él proceden estas cuatro ramas:
1bien y mal, vida y muerte;
pero la que siempre domina es la lengua.
1922Existe el hombre experto que enseña a muchos,
pero es un inútil para sí mismo.
2023Hay quien se las da de sabio al hablar, y es odioso:
acabará faltándole alimento;
2124no le concedió su gracia el Señor,
por lo que está privado de toda sabiduría.
2225Hay quien es sabio sólo para sí mismo,
y los frutos de su ciencia sólo a él le aprovechan.
2326El hombre sabio instruye a su pueblo,
los frutos de su inteligencia son dignos de crédito.
2427El hombre sabio será colmado de bendiciones,
cuantos lo vean le proclaman feliz.
2528La vida del hombre tiene los días contados,
pero los días de Israel son innumerables.
2629El sabio ganará honor entre su pueblo,
su nombre se recordará por siempre.
2730Hijo, pruébate a ti mismo en tu vida,
mira lo que te puede dañar y no te lo consientas.
2831Porque no todo conviene a todos,
ni todos tienen los mismos gustos.
2932No seas un glotón insaciable,
ni te abalances sobre cualquier alimento;
3033porque el exceso de comida trae enfermedades,
y la voracidad provoca cólicos.
3134Son muchos los muertos por la gula;
en cambio, el que es sobrio prolongará su vida.
38Si1Honra al médico porque es necesario,
también a él lo creó el Altísimo.
2De Dios le viene la ciencia de curar,
y del rey recibirá mercedes.
3La pericia del médico le hará ir con la cabeza alta,
y ser admirado entre los grandes.
4El Altísimo creó de la tierra las medicinas,
el hombre sensato no las debe despreciar.
5¿No endulzó el agua amarga por medio de un madero,
6para que fuese reconocido por los hombres su poder?
1El Altísimo ha concedido a los hombres la ciencia
para que fuera honrado en sus maravillas.
7Con ellas cura y quita el dolor,
y el farmacéutico prepara mixturas saludables.
8Así, no se acaban sus obras,
pues de Él viene la salud sobre la faz la tierra.
9Hijo, en la enfermedad no te alejes del Señor,
sino rézale y Él te curará.
10Apártate de tus delitos, rectifica tus actos;
limpia tu corazón de todo pecado.
11Ofrece incienso y un memorial de flor de harina,
y sacrificios grasos según puedas.
12Llama luego al médico, pues también lo creó el Señor,
y que no se aleje de ti, pues su labor es necesaria;
13hay casos en que la solución está en sus manos.
14También ellos suplicarán al Señor
que les conduzca al acierto
y prospere la sanación.
15El que peca contra su Hacedor,
caerá en manos de médico.
16Hijo, derrama lágrimas por un muerto,
y, profundamente afectado, empieza la lamentación;
luego, amortaja su cuerpo como es debido,
y no descuides su sepultura.
17Llora con amargura, pero concluye tu lamento;
18que el luto sea proporcionado a su dignidad:
un día o dos para evitar maledicencias;
después consuélate de tu dolor,
1819pues la melancolía acarrea la muerte,
y la tristeza del corazón merma las fuerzas.
1920En el aislamiento subsiste la tristeza,
y una vida de miseria es maldición para el corazón.
2021No entregues tu corazón a la tristeza;
apártala de ti recordando tu porvenir.
2122No te olvides de que no hay retorno;
al difunto no le serás útil y te harás mal a ti mismo.
2223Recuerda su destino, pues también será el tuyo:
«Ayer fue a mí, hoy será a ti».
2324En el reposo del muerto haz descansar su memoria;
consuélate de él, una vez que ha expirado.
2425La sabiduría de escriba se logra en el sosiego;
el que reduce las ocupaciones llegará a sabio.
2526¿Cómo va a ser sabio el que maneja el arado,
se gloría de estimular con la aguijada,
arrea los bueyes, se ocupa en esas labores
y habla sólo de novillos?
2627Aplicará su corazón en trazar surcos,
y sus vigilias, en cebar terneras.
2728Así, cualquier obrero y artesano,
que pasa la noche como el día;
el que graba figuras en los sellos
y con tesón traza los dibujos;
el que pone toda la mente en imitar bien el diseño
y gasta sus vigilias en terminar la tarea.
2829También el herrero, puesto junto al yunque,
está atento al trabajo de forja:
el humo del fuego le tuesta la carne
y tiene que pelear con el calor de la fragua;
30el ruido del martillo le ensordece los oídos,
mientras aplica sus ojos a la figura del objeto;
31ha de poner todo su empeño en terminar su obra
y su desvelo para disponerla a la perfección.
2932Lo mismo el alfarero, sentado al trabajo,
haciendo girar el torno con los pies,
pone de continuo su cuidado en su obra,
todos sus actos están calculados:
3033con sus manos moldea la arcilla,
mientras hace fuerza flexionando las piernas;
34se preocupa de que el barnizado sea perfecto,
y madruga para limpiar el horno.
3135Todos ellos confían en sus manos,
y cada uno es perito en su oficio.
3236Sin ellos sería imposible construir la ciudad,
37y nadie la podría habitar ni andar por ella.
1Con todo, no se les busca para el consejo del pueblo,
ni ocupan lugar destacado en la asamblea;
38no se sientan en la sede del juez,
ni entienden de decretos judiciales.
1No hacen brillar la educación ni el derecho,
ni se encuentran entre los que componen proverbios;
39sino que se ocupan de las cosas materiales,
y sus cuidados están en las obras de su oficio.
39Si1En cambio, quien se entrega al temor de Dios,
y medita en la Ley del Altísimo,
indaga la sabiduría de todos los antiguos,
y se dedica al estudio de las profecías;
2conserva las explicaciones de los hombres célebres,
y penetra en las agudezas de las parábolas,
3investiga el sentido escondido de los proverbios,
y se ocupa de los enigmas de las parábolas;
4entre los grandes presta su servicio,
y está presente ante los príncipes;
5viaja por países extranjeros,
y adquiere experiencia del bien y del mal de los hombres;
56muy de mañana dirige su corazón
al Señor que lo creó,
y suplica ante el Altísimo;
7abre su boca para rezar,
e implora por sus propios pecados;
68si el Señor, el Grande, lo quiere,
será colmado de espíritu de inteligencia;
9como lluvia esparcirá las palabras de su sabiduría,
y en la oración alabará al Señor.
710Enderezará su consejo y su ciencia,
y meditará en sus misterios.
811Hará brillar la doctrina de su enseñanza,
y se gloriará en la Ley de la alianza del Señor.
912Muchos alabarán su inteligencia,
que no será olvidada por siglos;
13no desaparecerá su recuerdo
y su nombre perdurará de generación en generación.
1014Las naciones proclamarán su sabiduría,
y la asamblea pronunciará su elogio.
1115Si vive mucho, su nombre será notorio entre mil,
y si muere pronto, ya habrá hecho bastante.
1216Seguiré meditando y exponiendo,
pues me siento colmado, como la luna llena.
1317Hijos piadosos, escúchenme y crezcan
como rosal a la orilla de una corriente de agua.
1418Como incienso esparzan buen perfume,
19echen flores como el lirio.
Alcen la voz y entonen un cántico de alabanza;
bendigan al Señor en todas sus obras.
1520Anuncien la grandeza de su Nombre,
proclamen sus alabanzas
con cantos de labios y cítaras.
Así dirán en su alabanza:
1621«¡Todas las obras del Señor son muy buenas!
¡Todos sus mandatos se cumplen a su tiempo!».
No hay que decir: «¿Qué es esto? ¿Por qué aquello?»,
porque todo se descubrirá a su debido tiempo.
1722A su palabra se contuvo el agua como algo sólido,
y a su voz, los depósitos de las aguas.
1823A una orden suya se realiza cuanto le place;
nadie puede impedir su acción salvífica.
1924Las obras de toda carne le están presentes,
y nada, oculto a sus ojos.
2025Su mirada abarca todos los siglos,
y nada es asombroso para Él.
2126No hay que decir: «¿Qué es esto? ¿Por qué aquello?»,
porque todo ha sido creado por un fin.
2227Su bendición se desborda como un río,
28y riega la tierra como una crecida.
1Así, las naciones que no le buscaron heredarán su ira,
29lo mismo que transformó las aguas en salinas.
1Sus caminos son rectos para los santos,
pero llenos de tropiezos para los pecadores.
2530Los bienes para los buenos
fueron creados desde el principio,
lo mismo que los bienes y los males para los pecadores.
2631Las cosas más necesarias para la vida humana son:
agua, fuego, hierro, sal, leche, harina de trigo, y miel,
zumo de uva, aceite y vestidos.
2732Todas estas cosas son buenas para los piadosos,
pero se convierten en malas para los impíos y pecadores.
2833Hay vientos que fueron creados para castigo,
y en su furia endureció Él los azotes;
34al tiempo final, desencadenarán la violencia,
y aplacarán el furor del que los creó.
2935Fuego, granizo, hambre y muerte,
todas ellas fueron cosas creadas para castigo.
3036Dientes de fieras, escorpiones, serpientes
y espadas vengadoras, para perdición de los impíos.
3137A sus órdenes se regocijarán;
y están dispuestos en la tierra para lo que haga falta;
en el momento oportuno no desobedecerán el mandato.
3238Por eso, yo estaba persuadido desde el principio,
reflexionaba y pensaba en ello y lo he puesto por escrito:
3339«Todas las obras del Señor son buenas;
Él proveerá todo a su debido tiempo».
3440No hay que decir: «Esto es peor que aquello»,
pues en su momento todo será valorado.
3541Ahora, de todo corazón y con la boca,
entonen cánticos bendiciendo el Nombre del Señor.
40Si1Gran fatiga se ha dispuesto para todo hombre,
yugo pesado sobre los hijos de Adán,
desde el día de su nacimiento del seno materno
hasta el día de su retorno a la madre de todos:
2preocupaciones, temores de corazón,
espera ansiosa, día de su final.
3Desde quien se sienta sobre trono ilustre
hasta el humillado sobre tierra y ceniza;
4desde quien lleva púrpura y corona,
hasta el que se cubre con tela basta:
furor, envidia, turbación, inquietud,
miedo a la muerte, rencores y disputas.
5En el tiempo de descanso en el lecho
el sueño nocturno perturba su conocimiento.
6Sólo descansa un poco, casi nada;
luego en sueños, se fatiga como por el día,
7perturbado por las visiones de su corazón,
como el prófugo ante la batalla.
Tras el rato imprescindible de sueño se despierta,
admirándose de que su temor era vano.
8Así sucede a todo viviente, desde el hombre a la bestia,
pero en los pecadores es siete veces peor:
9muerte, sangre, contiendas, espada,
opresiones, hambre, calamidad, azotes.
10Todas estas cosas fueron creadas para los malvados,
y por su culpa se produjo el diluvio.
11Todo cuanto es de la tierra, a la tierra vuelve;
como lo que es del agua, en el mar revierte.
Caducidad del mal
12Todo soborno e injusticia serán borrados,
pero la fidelidad permanecerá para siempre.
13Las riquezas de los injustos se secarán como un torrente,
como enorme trueno que estalla en la tormenta.
14Cuando abra las manos se regocijará;
así los transgresores desaparecerán en la consumación.
15Estirpe de impíos no aumentará sus vástagos,
raíces de impuros estarán sobre montón de piedras.
16Hierbajo de cualquier agua, o a la vera de río,
será cortado antes que otra hierba.
Las cosas más valiosas
17La caridad es como un paraíso de bendición,
y la limosna dura por siempre.
18Dulce es la vida del que se basta a sí mismo,
y del que trabaja,
pero mejor que ambas la del que encuentra un tesoro.
19Hijos y fundación de una ciudad perpetúan un nombre,
pero más que ellos se estima una mujer sin tacha.
20Vino y música alegran el corazón,
pero más que ambos, el amor a la sabiduría.
21La flauta y el arpa hacen el canto agradable,
pero más que ambos, una voz suave.
22Gracia y belleza anhelan los ojos,
pero más que ambas, el verdor de los campos.
23Amigo y compañero se encuentran en ocasiones,
pero más que ambos, esposa y marido.
24Amigos y ayuda, para tiempo de tribulaciones,
pero más que ambos salvará la limosna.
25Oro y plata dan seguridad al pie,
pero más que ambos se aprecia un consejo.
26Riquezas y fuerza levantan el corazón,
pero más que ambos, el temor del Señor.
27Con el temor del Señor nada falta,
con él no hay que buscar ayuda.
2728El temor del Señor es un paraíso de bendición,
y su sombra está por encima de cualquier gloria.
2829Hijo, no lleves una vida de mendigo:
más vale morir que ir mendigando.
2930Hombre que mira mesa ajena,
lleva una vida que no trae cuenta;
manchará su alma con comida de extraños.
31El hombre instruido y educado se guardará de ello.
3032En boca de desvergonzado será dulce el mendigar,
pero el fuego arderá en su vientre.
La muerte
41Si1¡Oh muerte qué amargo es tu recuerdo
para el hombre que vive tranquilo en su riqueza,
2para el varón sin cuidados, afortunado en todo,
que aún puede disfrutar de los placeres!
23¡Oh muerte, qué grata es tu sentencia
para el hombre indigente y falto de fuerzas,
4para el viejo decrépito y abrumado por todo,
que abandonó la esperanza y perdió la paciencia!
35No temas la sentencia de la muerte,
acuérdate de los que te precedieron y te seguirán.
1Éste es el decreto del Señor para toda carne,
6¿por qué rebelarte a la voluntad del Altísimo?
Sean diez, cien o mil años,
7en el hades no hay reproche por la vida.
Trato con los impíos
58Hijos abominables serán los hijos de pecadores,
y los que frecuenten las casas de los impíos.
69La heredad de los hijos de pecadores va a la ruina,
y en su linaje continuará el oprobio.
710Al padre impío le recriminan los hijos,
pues por su culpa son despreciados.
811¡Ay de ustedes, hombres impíos,
que abandonaron la Ley del Dios Altísimo!
912Si nacieron, en maldición nacieron;
si mueren, la maldición será su suerte.
1013Todo lo que es de la tierra, a la tierra volverá,
así van los impíos, de la maldición a la ruina.
1114El luto de los hombres queda en sus cuerpos,
pero el nombre infame de los impíos será borrado.
1215Cuida tu buen nombre —pues es lo que te quedará—
más que mil grandes tesoros de oro.
1316Los días de una vida feliz están contados,
pero el buen nombre permanece por siempre.
1517Mas vale el hombre que esconde su necedad
que quien esconde su sabiduría.
1Pero sabiduría escondida y tesoro invisible
¿de qué sirven ambos?
18Hijos, guarden en paz la instrucción.
1619Así pues, respeten mis juicios:
20no es bueno avergonzarse por cualquier cosa,
ni todo pudor es igualmente aprobado.
1721Avergüencense:
ante padre y madre, de la fornicación;
ante un hombre grande o poderoso, de la mentira;
1822ante un juez o magistrado, del delito;
ante la asamblea y el pueblo, de la impiedad;
1923ante un compañero y amigo, de la injusticia;
y, en cualquier lugar en que habites, 24del robo;
1de faltar a la verdad de Dios y a la alianza;
de poner los codos sobre la mesa de comer;
1de despreciar el intercambio de presentes;
25ante los que te saludan, de no responder;
1de mirar a una mujer prostituta;
de volver la cara a un pariente;
2326de apropiarte de una herencia o donación;
27de mirar a una mujer casada;
1de familiaridades con su criada
—no te acerques a su cama—;
2528ante los amigos, de palabras injuriosas
—después de haber dado, no lo eches en cara—.
42Si1También de repetir cosas oídas y de manifestar noticias secretas.
1Entonces serás de verdad respetable,
y encontrarás favor ante todos los hombres.
1Pero no te avergüences de las cosas que siguen
—ni hagas acepción de personas que te lleve a pecar—:
22de la Ley del Altísimo ni de la alianza;
de la sentencia que absuelve al impío;
3de arreglar cuentas con un compañero de viaje;
de la donación de una herencia a otros;
4de la exactitud de balanzas y pesas,
de que las ganancias sean muchas o pocas;
5de negociar el precio de venta con los comerciantes;
de corregir muchas veces a los hijos;
de hacer sangrar la espalda de un siervo malvado
6—con una mujer mala es bueno usar el sello;
donde hay muchas manos, echa la llave;
7cualquier cosa que deposites, cuéntala y pésala:
el dar y el recibir, todo por escrito—;
8de corregir al insensato, al necio,
al viejo, incriminado de fornicación;
así serás de verdad educado
y estimado por todo viviente.
9Una hija es para el padre un desvelo secreto;
la preocupación por ella le quita el sueño:
en su juventud, porque no se marchite;
una vez casada, porque no sea repudiada;
10mientras es virgen, no vaya a ser seducida
y quede encinta en la casa paterna;
cuando vive con el marido, que no caiga en culpa,
y cuando con él cohabita, no vaya a resultar estéril.
11Con una hija desenvuelta refuerza la vigilancia
para que no te haga escarnio de tus enemigos,
objeto de detracción en la ciudad y chismorreo de la gente,
y te haga pasar vergüenza delante de todos.
12No muestre su belleza a cualquier hombre,
ni se siente a charlar con mujeres,
13porque de los vestidos sale la polilla,
y de la mujer, la malicia femenina.
14Más vale maldad de hombre que bondad de mujer;
mujer que deshonra lleva al escarnio.