La conciencia

2531El corazón del hombre cambia la cara
sea para bien o para mal.
2632Señal de corazón bueno es cara alegre;
encontrarla es tarea fatigosa.
14Si1Dichoso el hombre que no pecó de palabra,
ni se atormenta por el remordimiento de sus pecados.
2Dichoso quien no tiene nada de qué reprocharse,
ni ha perdido su esperanza.

Tacañería y generosidad

3A hombre tacaño no le va bien la riqueza,
y a hombre avaro ¿de qué le sirve el dinero?
4Quien acumula a fuerza de privaciones, atesora para otros,
y de sus bienes disfrutarán extraños.
5Quien consigo mismo es malo, ¿con quién será bueno?
Ni siquiera él mismo disfruta de sus riquezas.
6Nadie peor que el que se tortura a sí mismo;
ésa es la recompensa de su maldad.
7Si hace el bien, lo hace sin darse cuenta;
pero al final aparecerá su malicia.
8Es malo quien mira con envidia,
vuelve el rostro y desprecia la vida de otros.
9Ojo de avaro no se conforma con parte,
hasta su injusta codicia seca su alma.
10Ojo perverso hasta el pan escatima,
y en su mesa hay escasez.
11Hijo, en la medida en que puedas, procúrate el bien
y presenta al Señor ofrendas dignas.
12Recuerda que la muerte no tardará,
y que el decreto del hades no te ha sido mostrado;
es la ley de este mundo: morir sin remedio.
13Antes de morir pórtate bien con el amigo,
y, según tus posibilidades, sé generoso con él.
14No te prives de un día feliz,
y no se te escape porción alguna de un buen deseo.
15¿No es cierto que dejarás a otro el fruto de tus fatigas
y de tus trabajos para repartir en herencia?
16Da y recibe, que disfrute tu alma;
17practica la justicia antes de tu muerte,
porque en el hades no hay que buscar deleites.
1718Toda carne, como un manto, envejece,
pues es ley eterna que acabarás muriendo,
1como hojas verdes en un árbol frondoso:
19caen unas y brotan otras;
así es en la generación de carne y sangre:
una muere y otra nace.
1920Toda obra corruptible desaparece,
y su autor se va tras ella.
21Pero toda obra selecta será aprobada,
y su autor será honrado.

Beneficios de la sabiduría

2022Dichoso el hombre que se aplica a la sabiduría,
y razona con su inteligencia,
y piensa con su mente que Dios todo lo ve;
2123el que pondera en su corazón los caminos de aquélla,
será instruido en sus secretos;
1el que vaya tras ella como rastreador,
y se aposte en sus senderos;
2324el que se asome por sus ventanas
y escuche a sus puertas;
2425el que despliegue su tienda cerca de su casa
y fije el clavo en sus paredes;
1el que levante su tienda junto a ella,
habitará siempre en albergue venturoso;
26pondrá a sus hijos bajo su protección,
y se cobijará bajo sus ramas;
27será protegido por ella del calor,
y habitará en su gloria.
15Si1Así actuará el que teme al Señor;
y quien se aferra a la Ley alcanzará la sabiduría.
2Ella le saldrá al encuentro como una madre respetable,
le recibirá como una esposa virgen.
3Le alimentará con el pan de vida y de inteligencia,
y le dará a beber el agua de la sabiduría.
1Se apoyará en ella y no vacilará,
4confiará en ella y no quedará avergonzado.
1Ella le encumbrará por encima de sus prójimos,
5y en medio de la asamblea le hará abrir su boca,
le llenará de espíritu de sabiduría y de inteligencia
y le cubrirá de un manto de gloria.
66Le colmará de alegría y de corona de gozo,
y heredará un renombre eterno.
77Los insensatos nunca la alcanzarán,
pero los sensatos le saldrán al encuentro;
los pecadores no la contemplarán jamás.
1Está lejos de la soberbia y del dolo:
8los mentirosos no se acuerdan de ella,
pero los hombres veraces la encontrarán,
y tendrán éxito cuando los visite el Señor.
99La alabanza no es adecuada en boca de pecador,
10porque el Señor no se la concedió:
1la alabanza de Dios se ha de proclamar con sabiduría,
en la boca del sabio se pronuncia la alabanza,
y es el Señor quien la guía.

El libre albedrío

11No digas: «Me aparté por causa del Señor»,
porque lo que Él detesta, Él no lo hace.
12No digas: «Él me extravió»,
pues Él no necesita de hombres pecadores.
13El Señor odia toda abominación,
y tampoco es querida por los que le temen.
14Él, desde el principio, creó al hombre
y le dejó en manos de su propio albedrío
y lo puso en mano de su concupiscencia.
15Le dio sus mandamientos y preceptos,
e inteligencia para hacer lo que a Él le place.
1516Si quieres cumplir los mandatos, ellos te protegerán;
si tienes fe en Él, también vivirás.
1617Él ha puesto ante ti fuego y agua;
adonde quieras extenderás tu mano.
1718Ante los hombres están la vida y la muerte,
el bien y el mal;
a cada uno se le dará lo que le plazca.
1819Grande es la sabiduría del Señor;
es el más fuerte en poder y lo ve todo.
1920Sus ojos miran a aquellos que le temen,
y conoce cualquier acción humana.
2021Él no ha mandado a nadie que sea impío,
y a nadie ha dado licencia para pecar.

Mejor poco y bueno

22No apetezcas multitud de hijos infieles e inicuos;
16Si1ni te alegres de los hijos impíos.
2Aunque aumenten en número, no te complazcas
si no tienen temor del Señor.
32No te fíes de su vitalidad,
no pongas la esperanza en su número,
ni tengas en cuenta sus trabajos;
3porque más vale uno que teme a Dios
que mil hijos impíos;
4y mejor morir sin hijos
que dejar hijos impíos.
45Porque uno solo juicioso hará crecer la ciudad,
pero una tribu de impíos la deja deshabitada.
56Muchas cosas parecidas han visto mis ojos,
y peores que éstas han escuchado mis oídos.

Juicio de los impíos

67En reunión de pecadores se enciende el fuego,
y en pueblo que no cree se inflama la ira.
78No fue benévolo con los antiguos gigantes,
que se rebelaron confiados en sus fuerzas.
89No perdonó a los conciudadanos de Lot,
a los que reprobó por culpa de su insolencia.
910No tuvo piedad de naciones malditas,
que se dejaron llevar por sus propios pecados.
1011Así trató a los seiscientos mil de a pie,
que se habían reunido por la dureza de su corazón.
1Aunque hubiera uno solo de dura cerviz,
sería asombroso que quedase inmune,
12pues misericordia e ira son propias de Dios,
poderoso cuando perdona y cuando derrama su ira.
1213Tanta como su misericordia, lo es su severidad;
Él juzga al hombre según sus obras.
1314No escapará el pecador con su rapiña,
ni quedará en vano la paciencia del justo.
1415Toda acción de misericordia tendrá su recompensa;
cada uno recibirá según el mérito de sus obras,
y según la prudencia en su peregrinación.
1El Señor endureció el corazón del Faraón,
para que no le reconociese,
a fin de que sus obras fueran notorias bajo el cielo.
Su misericordia es patente en todas sus criaturas,
reparte a los hombres su luz y sus tinieblas.
1716No digas: «¡Me esconderé del Señor!
Desde lo alto ¿quién se acordará de mí?
17Entre un pueblo numeroso no seré reconocido.
¿Qué es mi vida en la inmensidad de la creación?».
1818Mira, el cielo y el cielo del cielo,
el abismo y la tierra y cuanto en ellos hay
se estremecerán cuando Dios los visite.
1919A una, montes y collados y cimientos de la tierra
temblarán de espanto cuando Él se fije en ellos.
2020Pero en estas cosas nadie pone el corazón;
sin embargo, Él conoce todos los corazones.
21¿Quién entiende sus caminos
1y la tempestad que no percibe el hombre?
22Así, la mayoría de sus obras están en el misterio.
1Las obras de justicia, ¿quién las anunciará?,
¿quién las aguarda?
En efecto, la alianza está lejana,
y el examen de todos será al final.
23Éstas son las cosas que piensa el mentecato;
el necio, el descarriado piensa necedades.

II. DIOS INFUNDIÓ LA SABIDURÍA EN SUS OBRAS

INTRODUCCIÓN: LA SABIDURÍA EN LA CREACIÓN

Dios puso orden al crear

24Hijo, escúchame y aprende la ciencia.
25Manifestaré con exactitud la doctrina;
anunciaré con cuidado el saber.
Pondera en tu corazón mis palabras,
que yo, con equidad de espíritu, te contaré las maravillas
que Dios puso en sus obras desde el principio,
y te mostraré con toda verdad su ciencia.
26Cuando el Señor creó sus obras en el principio,
en su hechura misma distinguió sus partes;
27Él las puso en orden para siempre
y estableció sus reglas por todas las edades.
No sienten hambre ni se cansan,
aunque no interrumpen su trabajo.
28Ninguna de ellas molesta a su vecina,
29y jamás desobedecerán su mandato.
2930Después de esto, el Señor miró hacia la tierra
y la colmó de sus bienes.
3031Cubrió la superficie con toda clase de seres vivos,
y todos vuelven a ella.

Dios y el hombre

17Si1El Señor creó al hombre de la tierra,
lo hizo según su imagen.
2Y a ella lo hará volver de nuevo,
y le revistió de fuerza como la suya.
3Le asignó días contados, un tiempo determinado,
y le dio el dominio de cuanto hay sobre la tierra.
4Hizo que todo ser viviente le temiese
1para que dominara sobre las bestias y los pájaros.
65Le concedió discernimiento, lengua, ojos y oídos,
y un corazón para razonar con ellos,
y lo llenó de la capacidad para entender.
76Creó en ellos el conocimiento espiritual,
llenó de sentimientos su corazón,
y les mostró el bien y el mal.
87Puso el temor de Él en sus corazones,
mostrándoles la grandeza de sus obras.
8Les otorgó que se gloriaran siempre de sus maravillas
1para que alabaran su santo Nombre,
y proclamaran la grandeza de sus obras.
119Además puso ante ellos la ciencia
y les dio en herencia la Ley de la vida.
1210Estableció con ellos una alianza eterna
y les dio a conocer sus juicios y sus decretos.
1311Sus ojos contemplaron la grandeza de su gloria,
y sus oídos oyeron su majestuosa voz.
1Les dijo: «¡Guárdense de toda iniquidad!»,
12y dio a cada uno preceptos con relación al prójimo.
1513Los caminos de ellos están siempre ante Él,
no permanecen escondidos a sus ojos.
1714En cada pueblo constituyó un jefe,
15pero Israel es la porción del Señor.

Dios, juez. Llamada a la conversión

1916Todas sus obras están ante Él como el sol,
y sus ojos contemplan siempre sus caminos.
2017No se le ocultan sus iniquidades,
1y todos sus pecados están presentes al Señor.
2218La limosna del hombre es para Él como un sello,
su generosidad la guardará como a la niña de sus ojos.
2319Al final se levantará y les retribuirá,
y pondrá sobre su cabeza el premio merecido.
2420Además, a los arrepentidos les ofrece la conversión,
consuela a cuantos han perdido la paciencia,
y les destinará la suerte de la fidelidad.
2521Conviértete al Señor y abandona tus pecados;
22reza ante Él y no le ofendas más.
2623Vuélvete al Altísimo, apártate de tu injusticia,
aborrece de corazón lo abominable.
24Estudia los decretos y juicios de Dios,
y sé constante en la ofrenda y la oración al Dios Altísimo.
2725Al Altísimo ¿quién le alabará en el hades,
si los vivientes no le dan gloria?
26No te demores en el error de los impíos;
alábale antes de morir.
1El muerto, que ya no existe, no puede dar alabanza.
27Has de alabarle mientras vives,
estando vivo y sano le has de alabar,
y dar gracias a Dios y glorificarle por sus misericordias.
2928¡Qué grande es la misericordia del Señor
y su perdón para quienes a Él se convierten!
3029Los hombres no pueden poseerlo todo,
porque el hijo de hombre no es inmortal.
3130¿Qué hay más luminoso que el sol? Y se eclipsa.
O ¿qué más torpe que lo que carne y sangre piensan?
Y esto será juzgado.
3231Dios pasa revista a las tropas del alto cielo;
pero los hombres todos son polvo y ceniza.

Majestad de Dios y pequeñez del hombre

18Si1El Eterno creó el universo entero.
1El Único Señor debe ser llamado Justo.
1Él permanece rey invicto eternamente.
42¿Quién es capaz de relatar sus obras?
3¿Quién puede investigar sus maravillas?
54¿Quién podrá medir el poder de su majestad?
¿Quién se atreverá a exponer su misericordia?
65No hay nada que quitar ni nada que añadir;
no es posible investigar los prodigios del Señor.
76Cuando el hombre acaba, está aún en el comienzo;
cuando se para, aún se queda perplejo.
87¿Qué es el hombre? ¿De qué sirve?
¿Qué bien puede hacer y qué mal?
98El número de días del hombre, cien años como mucho.
1Como una gota de agua de mar son reputados,
como grano de arena, sus pocos años en la eternidad.
119No obstante, el Señor es paciente con los hombres
y derrama sobre ellos su misericordia.
1210Ve su destino, que es miserable;
conoce su rebeldía, que es maligna,
por ello multiplica el perdón.
11Por tanto, colma en ellos su propiciación
y les muestra el camino de la justicia.
1312La misericordia del hombre se limita al prójimo,
pero la misericordia de Dios abarca a toda carne.
13Él reprende, educa y enseña,
como pastor que guía a su rebaño.
1414Se apiada de los que acogen la doctrina de la piedad
y de quienes se afanan por cumplir sus juicios.

ENSEÑANZAS PRÁCTICAS

Prudencia antes de hablar y actuar

15Hijo, a tus favores no añadas reproches,
ni a cualquier regalo, palabras ofensivas.
16¿No suaviza el rocío al calor?
Así, mejor es una palabra que un regalo.
17Mira, ¿no vale más una palabra que un rico regalo?
El hombre caritativo ofrece una y otro.
18El necio reprocha sin miramiento,
el regalo de un maleducado saca lágrimas de los ojos.
19Antes del juicio, prepara abogado;
antes de hablar, aprende.
20En la enfermedad, toma medicina.
1Antes de juzgar, examínate a ti mismo,
así a la hora del castigo encontrarás perdón.
21Antes de caer enfermo, humíllate,
y al tiempo del pecado, muestra tu arrepentimiento.
22Nada te impida cumplir un voto a su tiempo,
y no esperes hasta la muerte para justificarte,
aunque la recompensa del Señor permanece eternamente.
23Antes de hacer un voto prepara tu alma,
y no seas como hombre que tienta al Señor.
24Acuérdate de la ira del día de la muerte,
del tiempo de la retribución,
no sea que Él te vuelva el rostro.
25En tiempo de abundancia recuerda la escasez;
y en días de riqueza, las miserias de la pobreza.
26El tiempo cambia de la mañana a la tarde;
todo es efímero a los ojos del Señor.
27Hombre sabio es precavido en todo;
en días de tentación evita faltar.
28Todo hombre sensato reconoce la sabiduría,
y alaba en público a quien la encuentra.
29Los prudentes en palabras también llegaron a ser sabios,
entendieron la verdad y la justicia
y derramaron como lluvia proverbios y sentencias.

Continencia de alma

30No vayas tras tus propias concupiscencias,
refrena tus apetitos.
31Si consientes a tu concupiscencia,
serás el hazmerreír de tus enemigos.
32No te regodees en muchos placeres,
su consecuencia es doble miseria.
33No seas glotón, ni ebrio
sin tener nada en la bolsa,
pues te convertirás en conspirador de tu propia vida.
19Si1Obrero borracho no se hará rico.
Quien desprecia las cosas pequeñas, poco a poco caerá.
2Vino y mujeres extravían a los sabios;
el que se junta a prostitutas es desvergonzado;
3podredumbre y gusanos le heredarán,
y el desvergonzado perderá la vida.

Desechar la murmuración

4Quien cree a la ligera es de ánimo frágil, será apocado;
el que peca contra sí mismo, ¿quién lo juzgará inocente?
5Quien se complace en el mal será condenado.
A quien odia la corrección se le acortará la vida.
6Pero quien odia la locuacidad escapa del mal.
7No repitas nunca chisme o calumnia,
y no sufrirás menoscabo alguno.
8Al amigo o enemigo no vengas con cuentos,
y si te enteras de un delito, no lo descubras;
9porque quien te oyere se pondrá en guardia de ti,
y, llegada una ocasión, te odiará.
10¿Oíste algo contra tu prójimo? ¡Muera contigo!
Ten la seguridad de que no te hará reventar.
11Ante una noticia el necio sufre dolores,
igual que parturienta al nacer el niño.
12Como flecha clavada en el muslo
así es la palabra dentro de un necio.
13Interroga al amigo: quizá no haya hecho nada,
y si algo ha hecho, para que no lo haga más.
14Interpela al prójimo: quizás no haya dicho nada,
y si algo ha dicho, para que no lo repita.
15Interpela al amigo, pues muchas veces son calumnias;
16no des crédito a cualquier palabra.
1Hay quien se va de la lengua, pero no a propósito;
17pues, ¿quién es el que no ha pecado de lengua?
1Interpela a tu prójimo antes de reñirle;
18haz sitio a la Ley del Altísimo.

Mejor sabiduría que astucia

1Toda sabiduría es temor del Señor,
y en ella está temer a Dios,
1y en toda sabiduría está la práctica de la Ley.
2219La sabiduría del mal no es sabiduría;
ni es prudencia el consejo de los pecadores.
2320Hay astucias que son abominaciones;
y al que le falta sabiduría es un necio.
2421Más vale ser corto de inteligencia pero temeroso,
que ser muy inteligente y transgresor de la Ley.
2522Hay destreza sutil, pero inicua;
23hay quien usa de trampas para torcer el juicio.
1Hay quien anda encorvado como si estuviera triste,
pero su interior está lleno de engaño.
24Hay quien se inclina con demasiada humildad
1y baja la cara y se hace el sordo,
pero cuando nadie le ve, te toma la delantera.
2825Y si le falta fuerza para atreverse a pecar,
cuando tenga la ocasión propicia hará el mal.
2926Por la mirada se conoce al hombre,
y por la cara se conoce al sensato.
3027El modo de vestir, de reír
y de andar del hombre manifiestan lo que es.
28Hay corrección inoportuna,
que es indicio de que no se es bueno,
y hay quien calla: éste es prudente.

Serenidad al corregir

20Si21¡Más vale corregir que airarse!3
Al que se confiesa culpable y se excusa,
no se lo impidas.
42Como eunuco apasionado por deshonrar a doncella
3así es el que quiere hacer justicia con violencia.
4¡Qué hermoso que el corregido manifieste su pesar!
Así evitas el pecado voluntario.
55Quien calla es tenido por sabio,
pero el que habla demasiado es despreciado.
6Hay quien calla por no tener respuesta,
y quien calla porque aguarda el momento oportuno.
7El hombre sabio calla hasta la ocasión propicia,
pero el pretencioso y necio adelantan la ocasión.
8El prolijo en palabras se hace detestable,
y el que pretende imponerse será odiado.

Las palabras del sabio y del necio

9Hay quien saca provecho en las desgracias,
y hay ganancias que pueden convertirse en ruina.
10Hay regalos que no son útiles,
pero hay regalos que rinden el doble.
11Hay quien por jactarse recibe humillación,
y quien desde la humillación levanta cabeza.
12Hay quien compra mucho con poco,
y quien paga siete veces su precio.
13El sabio se hace querer con sus palabras,
pero las cortesías de los necios son cosa perdida.
14El regalo de un necio no te aprovechará,
porque sus ojos parecen pedir siete veces más:
15poco dará y en cara te lo echará,
abriendo su boca como pregonero.
16Hoy da en préstamo y mañana lo reclamará:
éste es un hombre detestable.
1617Dice el necio: «No tengo ni un amigo,
nadie agradece mis favores».
1718Los que comen su pan tienen lengua perversa.
¡Cuántas veces y cuántos se reirán de él!
19No recibe nada con buena disposición,
y es interesado si no la recibe.
1820Más vale resbalar en losa que resbalar en lengua;
así la caída de los malos llegará de repente.
1921Hombre sin gracia es chiste inoportuno,
que está siempre en boca de maleducados.
2022De boca de necio no se acepta el proverbio,
pues nunca lo dice a su debido tiempo.
2123Hay quien no peca porque no puede:
durante el descanso no tendrá remordimiento.
2224Hay quien se pierde por falsa vergüenza,
se arruina por la presencia de un necio,
y se pierde por respetos humanos.
2325Hay quien por timidez hace promesa a un amigo;
y así se gana gratis un enemigo.

La mentira

2426La mentira es un oprobio en el hombre,
pero se encuentra con frecuencia en boca de maleducados.
2527Es preferible un ladrón que un mentiroso habitual,
aunque los dos compartirán la ruina.
2628El hábito de mentir es una deshonra humana,
y siempre le acompañará la vergüenza.

Sentencias

2729El sabio se honra a sí mismo con las palabras,
y el hombre prudente agrada a los grandes.
2830El que trabaja su tierra acrecerá el granero;
el que practica la justicia será ensalzado,
y quien agrada a los grandes aplaca la injusticia.
2931Hospitalidad y presentes ciegan ojos de jueces,
y como bozal en boca sofocan correcciones.
3032Sabiduría escondida y tesoro invisible,
ambos ¿de qué sirven?
3133Más vale el que oculta su ignorancia
que el que esconde su sabiduría.

El pecado

21Si1Hijo, ¿has pecado? No lo vuelvas a hacer,
y reza por los pecados pasados para que se te perdonen.
2Huye del pecado como de una serpiente,
pues, si te acercas a él, te morderá.
3Dientes de león son sus dientes,
capaces de quitar la vida a los hombres.
34Como espada de doble filo es toda transgresión,
su herida es incurable.
45Violencia y arrogancia desolan la hacienda;
casa muy opulenta se arruina por orgullo,
así, la hacienda del soberbio será erradicada.
56Plegaria de pobre va de su boca a oídos de Dios,
y su juicio no se hace esperar.
67Quien odia la corrección sigue las huellas del pecador,
pero quien teme al Señor se convertirá de corazón.
78Al suelto de lengua se le conoce de lejos,
pero el sensato se da cuenta cuando resbala.
89El que construye su casa con dinero ajeno
es como quien amontona piedras para su tumba.
910Haz de estopa es la reunión de pecadores:
su final, llamarada de fuego.
1011El camino de los pecadores está bien enlosado,
pero al final está la sima del hades.

Sabios y necios

1112Quien guarda la Ley es dueño de sus sentidos.
13Fruto del temor del Señor es la sabiduría.
1214No aprenderá quien no es astuto,
15pero hay astucia repleta de malicia,
y no hay prudencia donde hay amargura.
1316La ciencia del sabio sube como una crecida,
como fuente viva es su consejo.
1417Corazón de necio es como cántaro roto:
no podrá retener ciencia alguna.
1518Un dicho sabio, si lo escucha un inteligente,
lo elogiará y lo completará;
si lo escucha un sensual, le desagradará
y lo echará a sus espaldas.
1619Explicación de necio es como carga en el camino,
pero en labios de sensato encuentra gracia.
1720El discurso del prudente es estudiado en asamblea,
y sus palabras se ponderarán en los corazones.
1821Como casa en ruinas es la sabiduría para el necio,
y la ciencia del insensato, palabras incoherentes.
1922Grillos en los pies es la educación para el necio,
y como esposas en su mano derecha.
2023El necio alza la voz mientras ríe,
el hombre sabio apenas sonríe en silencio.
2124Adorno de oro es la educación para el sensato,
como brazalete en el brazo derecho.
2225Los pies del necio se precipitan en cualquier casa,
el hombre experimentado será respetuoso ante ella.
2326El necio desde la ventana fisgonea la casa,
el hombre educado permanece fuera.
2427Es falta de educación escuchar a la puerta;
de ello el hombre prudente mucho se avergonzaría.
2528Los labios de necios repiten estupideces,
las palabras de sensatos se ponderan en balanza.
2629Los necios tienen el corazón en la boca,
mientras los sabios tienen la boca en el corazón.
2730Cuando un impío maldice al adversario
se maldice a sí mismo.
2831El chismoso se daña a sí mismo, será odiado de todos,
y odiado entre sus vecinos.
Quien sabe callar y es prudente, será honrado.

El perezoso

22Si1El perezoso se parece a una piedra ensuciada,
todo el mundo silba por su ignominia.
2El perezoso se parece a una boñiga,
que quien la toca se sacude la mano.

Los hijos malcriados

3Vergüenza es ser padre de hijo malcriado,
pero si es de una hija, es su propia ruina.
4Una hija prudente es herencia para su marido,
una desvergonzada, tristeza para su padre.
5La descarada avergüenza al padre y al marido,
y será despreciada de ambos.
6Música en duelo es el discurso inoportuno,
pero azotes y educación, sabiduría en cualquier tiempo.

El necio

97Enseñar a necios es como pegar tiestos rotos;
8hablar a quien no escucha,
como despertar a alguien de un sueño profundo.
109Quien razona con un necio razona con uno dormido;
al terminar le dirá: «¿Qué pasa?».
1110Por un difunto, llora, pues le falta la luz;
por un necio, llora, pues le falta la inteligencia.
11Por un muerto, llora con mesura, pues ya descansó,
12pero peor que la muerte es la vida del necio.
1213El luto por un difunto son siete días,
por un necio e impío, todos los días de su vida.
1314No hables demasiado con un necio,
ni andes en compañía de un insensato.
15Guárdate de él, para no tener disgustos,
y no te manchará el rozarle.
16Aléjate de él y hallarás descanso,
y no te aburrirá su necedad.
1417¿Hay algo más pesado que el plomo?
¿Cuál es su nombre, sino «el necio»?
1518Arena, sal y bola de hierro son más fáciles de llevar
que a un hombre imprudente, insensato e impío.
1619Armazón de madera ensamblado en un edificio
no se desmorona en un terremoto;
así, un corazón fundamentado en consejo bien pensado
no se conmueve por temor alguno.
1720Un corazón asentado en reflexión inteligente,
es como revoque sobre pared pulida.
1821Empalizada puesta en alto y losas sin argamasa
expuestas al viento no resistirán;
22así el corazón del necio, mezquino en pensamientos,
no resistirá frente a cualquier temor. (23)

La amistad

1924Quien hiere en un ojo hará saltar lágrimas;
y quien hiere un corazón descubre el sentimiento.
2025Quien tira piedras a pájaros les hará huir,
y quien ofende a un amigo romperá la amistad.
2126Si has sacado la espada contra un amigo,
no te desesperes, aún puedes envainar.
2227Si has abierto la boca contra un amigo,
no temas, aún puedes reconciliarte,
a menos que haya ultraje, arrogancia, desvelar secretos
y golpear a traición: en estos casos el amigo se apartará.
2328Gánate la confianza del prójimo mientras es pobre,
para disfrutar con él cuando sea rico.
29En tiempo de tribulación permanece a su lado,
para que compartas con él cuando herede.
2430Antes del fuego salen del horno vapor y humo,
así injurias, ultrajes y amenazas preceden a la sangre.
2531Yo no me avergonzaré de proteger al amigo,
ni me esconderé de su presencia.
1Si me ocurriese algún mal por su culpa, lo soportaré,
32todo el que lo sepa se guardará de él.

Oración a Dios Padre

2733¿Quién pusiera centinela a mi boca,
y sello adecuado en mis labios,
para que no caiga yo por ellos,
y no me pierda mi lengua?
23Si1¡Señor, padre y dueño de mi vida,
no me abandones en mis caprichos,
no me dejes caer en ellos!
2¿Quién aplicará el azote a mis pensamientos
y la disciplina sabia a mi corazón,
para que no se disimulen mis errores
y no den pie a mis pecados?;
3¿para que no crezcan mis ignorancias
y no sean más numerosos mis pecados?;
no sea que caiga ante mis adversarios
y se burle de mí el enemigo.
4¡Señor, padre y Dios de mi vida,
no me abandones a mis pensamientos,
no me des ojos altaneros!
5Aparta de mi la concupiscencia de la gula.
6Que sensualidad y lujuria no se apoderen de mí;
no me entregues a deseo lascivo y desenfrenado.

Maledicencia

7Hijos, escuchen la instrucción de la boca,
pues quien la guarde no será atrapado en los labios,
ni tropezará en acciones perversas.
8El pecador es apresado en sus propios labios;
el maldiciente y el soberbio caen por ellos.
9No acostumbres a tu boca a jurar,
que son muchos los que caen por eso;
10ni te habitúes a mencionar al Santo;
no mezcles los nombres de las cosas santas,
pues no quedarás inmune de ellas.
1011Lo mismo que un criado vigilado de continuo
no estará libre de cardenales,
así quien jura y nombra siempre a Dios,
no estará exento de pecado.
1112El hombre que jura mucho se llenará de maldad,
y el azote no se apartará de su casa.
13Si falla, su pecado pesará sobre él;
si lo disimula, comete un doble pecado.
14Si jura en falso, no será justificado,
y su casa se llenará de desgracias.
1215Hay otras expresiones equiparables a la muerte:
¡que no se encuentren en la heredad de Jacob!
16Todo esto ha de estar lejos de los hombres piadosos,
que no se revuelcan en los pecados.
1317No acostumbres tu boca a groserías impuras,
que en ellas hay palabras pecaminosas.
1418Acuérdate de tu padre y de tu madre
cuando estés sentado entre los grandes,
19no sea que te olvides de ellos,
y, por portarte como un necio, recibas improperios,
quieras no haber nacido
y maldigas el día de tu nacimiento.
1520El hombre acostumbrado a injuriar,
no se corregirá en todos los días de su vida.

Lujuria

1621Dos clases de hombres abundan en pecados,
y una tercera provoca la ira y la perdición:
1722La persona apasionada como fuego ardiente
no se apagará hasta que se consuma.
23El hombre impúdico en su propio cuerpo
no cejará hasta que lo abrase el fuego;
24para el hombre impuro todo pan es apetitoso,
no se saciará hasta que muera.
1825El hombre infiel al propio lecho,
despreciándose a sí mismo, se dice: «¿Quién me verá?
26Las tinieblas me rodean y las paredes me ocultan;
nadie me ve, ¿qué he de temer?
El Altísimo no se acordará de mis pecados».
1927Ese tal sólo teme los ojos de los hombres,
28no comprende que los ojos del Señor,
diez mil veces más luminosos que el sol,
observan todas las acciones de los hombres
y penetran hasta los rincones más secretos.
2029Pues antes de ser creadas, todas las cosas
le eran conocidas al Señor Dios;
y, de igual modo, después de estar acabadas, todas las ve.
2130Ese hombre será castigado en la plaza de la ciudad:
como potro se dará a la fuga,
pero será prendido donde menos lo piense.
31Será deshonrado por todos
por no haber entendido el temor del Señor.
2232Así también, toda mujer que abandona a su marido
y presenta un heredero tenido de un extraño;
2333porque, primero, fue infiel a la Ley del Altísimo;
después, cometió pecado contra su marido;
y, en tercer lugar, se prostituyó con adulterio
teniendo hijos de otro hombre.
2434Ésa será llevada ante la asamblea
y se investigará acerca de sus hijos.
2535Sus hijos no echarán raíces,
ni sus ramas producirán fruto.
2636Dejará un recuerdo maldito,
y no se borrará su infamia.
2737Los que sobrevivan sabrán
que nada hay mejor que el temor del Señor,
nada más dulce que guardar los mandamientos del Señor.
38Gloria grande es seguir al Señor,
pues de Él se recibirán largos días.

III. DIOS CONCEDE LA SABIDURÍA A QUIEN GUARDA LOS MANDAMIENTOS

INTRODUCCIÓN: SABIDURÍA Y FIDELIDAD A LA ALIANZA

La sabiduría tiene su morada en Israel

24Si1La sabiduría se elogia por sí misma
y se gloría en medio de su pueblo.
2Abre su boca en la asamblea del Altísimo
y, en presencia de su majestad, se gloría.
3En medio de su pueblo será ensalzada,
en la totalidad de los santos será admirada,
4en la multitud de los elegidos recibirá alabanza,
y entre los bienaventurados será bendita, y dirá:
35«Yo salí de la boca del Altísimo,
primogénita antes que toda criatura.
6Yo hice brotar en los cielos una luz indefectible,
y como niebla cubrí la tierra entera.
47Puse mi morada en las alturas,
y mi trono sobre columna de nubes.
58Yo sola recorrí la bóveda celeste,
y paseé por la profundidad del abismo.
69Sobre las olas del mar y sobre la entera tierra,
10y sobre todo pueblo y nación dominé,
11y pisé con mi fuerza los corazones de todos,
famosos y humildes.
1En todos ellos busqué un lugar de descanso:
¿en la heredad de quién habitaré?
812Entonces, el creador del universo me dio una orden,
el que me creó me hizo plantar mi tienda,
13y me dijo: “¡Pon tu morada en Jacob,
y toma como herencia a Israel!”.
914Antes de los siglos, en el principio, Él me creó,
y por los siglos no dejaré de existir.
1015En el Tabernáculo santo, en su presencia, le di culto,
y así me establecí en Sión.
1En la ciudad amada me dio descanso,
y en Jerusalén está mi potestad.
1216Arraigué en un pueblo glorioso,
en la porción del Señor, en su heredad,
en la reunión de los santos hago mi parada.
1317Crecí como cedro del Líbano,
como ciprés de los montes del Hermón.
1418Crecí como palmera en En–Guedí,
como jardín de rosas en Jericó,
19como noble olivo en la planicie,
como plátano crecido junto al agua en las plazas.
1520Como canela y bálsamo aromático exhalé perfume,
como mirra selecta esparcí suave olor,
21como estoraque, gálbano, ónice y estacte,
como humo de incienso en el Tabernáculo.
1622Yo, como terebinto, extendí mis ramas,
y mis ramas son célebres y graciosas.
1723Yo, como vid, retoñé con gracia,
y mis flores son frutos hermosos y ricos.
24Yo soy la madre del amor hermoso y del temor,
del conocimiento y de la santa esperanza.
25En mí está toda la gracia del camino y de la verdad;
en mí, toda esperanza de vida y de fuerza.
1926Vengan a mí cuantos me anhelan,
y saciense de mis frutos,
2027Que mi recuerdo es más dulce que la miel,
y el poseerme, más dulce que el panal.
28Mi memoria durará por las generaciones de los siglos.
2129Los que comen de mí aún tendrán más hambre,
y los que de mí beben, aún sentirán más sed.
2230Quien me obedece no se avergonzará,
y los que obran conmigo no pecarán.
31Los que me esclarecen tendrán la vida eterna».

La sabiduría y la Ley

2332Todo esto es el libro de la alianza del Dios Altísimo,
33la Ley que nos ordenó Moisés,
la herencia para la comunidad de Jacob.
34Prometió a David, su siervo,
que de él suscitaría el rey fortísimo.
2535La Ley, como el Pisón, inunda de sabiduría,
y como el Tigris en la estación de los frutos nuevos.
2636Como el Éufrates, ella derrama inteligencia,
y como el Jordán en los días de cosecha.
2737Como el Nilo, desborda inteligencia,
y como el Guijón durante la vendimia.
2838El primero no ha acabado de conocerla,
ni el último la ha podido todavía descubrir.
2939Pues su pensamiento es más ancho que el mar,
y su consejo más grande que el gran abismo.

La tarea del maestro de la Ley

3040Yo soy como canal que sale de río,
41como cauce caudaloso de río,
como acequia que atraviesa un paraíso.
3142Yo me dije: «Regaré los plantíos de mi huerto
e inundaré los frutales de mi bancal».
43Pero el canal se me convirtió en un río,
y mi río en un mar:
3244Haré brillar la doctrina como la aurora,
y haré que resplandezca hasta lo lejos.
45Penetraré en las partes inferiores de la tierra,
observaré a todos los que duermen,
e iluminaré a cuantos esperan en el Señor.
3346Derramaré mi enseñanza como una profecía,
la dejaré para las generaciones futuras,
y no cesaré de anunciarla a sus descendientes
hasta la edad santa.
3447Vean que no he trabajado sólo para mí,
sino para todos los que la buscan.

ENSEÑANZAS PRÁCTICAS

La mayor felicidad

25Si1En tres cosas se complace mi alma
que agradan al Señor y a los hombres:
2concordia entre hermanos, amistad entre vecinos,
buena avenencia entre mujer y marido.
23En cambio, tres clases de personas detesta mi alma
que me irritan mucho:
4el pobre soberbio, el rico embustero,
y el anciano lascivo, falto de inteligencia.
35Durante la juventud no hiciste acopio,
¿cómo vas a encontrar algo en tu vejez?
46¡Qué bien sienta a las canas tener juicio,
y a los ancianos saber dar consejo!
57¡Qué bien sienta a los mayores la sabiduría,
y el discernimiento y consejo a los hombres ilustres!
68Corona de ancianos es la dilatada experiencia,
y su honra, el temor del Señor.
79Nueve circunstancias tengo por felices en el corazón,
y la décima la diré de palabra a los hombres:
10el hombre que halla felicidad en los hijos,
el que ve en vida la caída de sus enemigos;
811dichoso el que convive con esposa inteligente;
el que no ara con buey y asno en pareja;
el que no se desliza en su lengua,
el que no sirve a uno indigno de él;
912dichoso el que ha encontrado la prudencia,
y el que la expone a oídos atentos;
1013¡qué grande es quien encuentra sabiduría y ciencia!
Pero nadie supera a quien teme al Señor.
1114El temor del Señor está por encima de todo;
15quien lo tiene, ¿a qué se podrá comparar?
16El temor de Dios es el comienzo de amarle,
y la fe, el comienzo de unirse a Él.

La mujer malvada

17La tristeza de corazón es la mayor herida,
pero la malicia de la mujer, la mayor desgracia.
1318¡Cualquier herida, menos la de corazón!
19¡Cualquier maldad, menos la de mujer!
1420¡Cualquier conjuro, menos el de las que odian!
21¡Cualquier venganza, menos la de enemigas!
1522No hay veneno peor que el de serpiente,
23y no hay ira mayor que la ira de mujer.
1Preferiría vivir con un león y con un dragón
que habitar con una mujer perversa.
1724La maldad de una mujer desfigura su rostro
y lo vuelve tétrico, como el de un oso.
1Cuando su marido se sienta entre sus amigos,
25gime amargamente su pesar.
1926Poca es cualquier maldad frente a la de una mujer;
¡caiga sobre ella la suerte del pecador!
2027Cuesta arenosa para pies de anciano,
así es la mujer charlatana para el marido sosegado.
2128No sucumbas ante los encantos femeninos,
ni te apasiones por mujer alguna.
2229Es motivo de escarnio, ignominia y desprecio
30que una mujer mantenga a su marido.
2331Corazón abatido, cara triste
y herida de corazón es la mujer malvada.
32Manos débiles y rodillas vacilantes
son la mujer que no hace feliz a su marido.
2433Por una mujer comenzó el pecado,
y por su causa morimos todos.
2534No des una salida al agua, aunque sea poca,
ni libertad a la mujer mala.
2635Si no camina de tu mano,
te avergonzará ante los enemigos;
36córtala de tu carne
y échala de tu casa.

La mujer virtuosa

26Si1Dichoso el marido de una mujer virtuosa;
el número de sus días se duplicará.
2Una mujer fuerte es la alegría de su marido,
que cumplirá sus años en paz.
3Una mujer virtuosa es una buena fortuna,
que, como suerte de los que temen al Señor, será dada
al marido por las buenas obras.
4Rico o pobre, su corazón es feliz,
y su cara siempre está alegre.

Clases de mujeres

5Tres cosas teme mi corazón,
y por la cuarta me asusto:
6calumnia difundida en la ciudad, motín popular
7y acusación falsa; todas son peor que la muerte,
68pero dolor de corazón y luto es la mujer celosa de otra:
9el látigo de su lengua alcanza a todos.
710Yugo de bueyes aflojado es la mujer malvada,
querer dominarla es como agarrar un escorpión.
811Una mujer bebedora es causa de enojo y oprobio,
no podrá ocultarse su vergüenza.
912La lujuria de una mujer se reconoce
en el descaro de sus ojos y en sus párpados.
1013Sobre hija obstinada refuerza la vigilancia,
no sea que se aproveche si encuentra indulgencia.
1114Cuídate de ir tras ojos procaces,
y no te extrañes si faltan contra ti.
1215Como viajero sediento que abre la boca a la fuente
y bebe de cualquier agua cercana,
así ella se sienta ante cualquier poste
y abre su aljaba a cualquier flecha, mientras pueda.
1316El encanto de la mujer hacendosa deleita al marido,
y su buen saber le reconforta los huesos.
1417Don del Señor es una mujer sensata y callada;
18una mujer educada no tiene precio.
1519Gracia sobre gracia es una mujer santa y decorosa;
20no hay ponderación digna de un alma recatada.
1621Sol naciente en el mundo sobre las alturas del Señor
es la mujer bella en el aderezo de la casa.
1722Lámpara que luce sobre el candelabro santo,
es un rostro hermoso en un talle esbelto.
1823Columnas de oro sobre basas de plata,
son las piernas graciosas de una mujer sobre pies firmes.
24Cimientos eternos sobre roca sólida
1son los mandatos de Dios en corazón de mujer santa.